consultor seo


Hay personas que tienen un mal momento en la vida que los lleva a hacer algo que después quizás se arrepentirán toda la vida”, explicó ayer el arzobispo de Tarragona, Jaume Pujol, tras designar dos nuevos sacerdotes para las parroquias de Arbeca y Constantí, en las que los dos titulares se han visto forzados a dimitir por denuncias sobre supuestos abusos sexuales. Posteriormente matizó sus palabras para señalar que no por ello dejaban de ser hechos “gravísimos”.

“Para mi no son unos desgraciados”, afirmó el arzobispo en relación con Francesc Xavier Morell, párroco de Constantí desde hace cuatro meses y exdelegado diocesano de catequesis, y Josep Maria Font, párroco de Arbeca, nacido en Constantí y amigo de otro sacerdote, Pere Llagostera, ya fallecido, que fue el primer caso denunciado en esta diócesis por Joan Reig, batería del grupo
Els Pets
.






Bargalló reconoce que se expulsó a un sacerdote como profesor de religión pero no se le denunció

El escándalo causado por las causas contras estos tres sacerdotes no parece que se vaya a frenar en los próximos días, y todo apunta a que siga un goteo de nuevas denuncias. Incluso la clase política ha saltado también a la arena. El alcalde de Constantí, Óscar Sánchez (PSC), ha pedido al arzobispo de Tarragona que aplique “medidas” para evitar que se repitan situaciones similares. Y el conseller de Educació, Josep Bargalló, admitió ayer que no se denunció ante la policía ni ante la fiscalía en 2011 al sacerdote Josep María Font al que, sin embargo, fue expulsó de una escuela de Cabra del Camp donde impartía clases de religión, después de que los profesores avisaron de un comportamiento inapropiado.

Fuentes eclesiásticas reconocen que el escándalo les está desbordando y que algunas declaraciones y reacciones no siempre son las más oportunas. Además se trata en muchos casos de situaciones que ocurrieron hace 30 o 40 años y en el que los supuestos agresores están muertos. Incluso el mismo grupo Els Pets incluyó ayer una nota en Facebook para decir que se sentían “un poco abrumados” y que “no nos imaginábamos que este tema traería tanta cola”.


Los obispos catalanes abordarán la cuestión en la reunión en Tiana que se celebrará el lunes y martes

La denuncia de Miguel Ángel Hurtado, el ex boy scout de Montserrat, contra el monje Andreu Soler ha sido el desencadenante de que afloren una serie de nuevos casos en Catalunya. Coincidió con la presentación de la serie documental Examen de conciencia, estrenada en Netflix y dirigida por Albert Solé, quien reconoce que se inspiró en la película Spotlight basada en la investigación del periódico Boston Globe sobre abusos en la iglesia norteamericana. En el documental se dice que en países como Australia o Estados Unidos se habla de un 7% de sacerdotes pederastas y se hacen proyecciones sobre lo que puede suponer ese porcentaje en España. En Estados Unidos son las propias diócesis las que han filtrado más de un millar de nombres de sacerdotes y religiosos afectados por denuncias. Tras las declaraciones recientes de Hurtado, Montserrat reaccionó con la creación de una comisión de investigación integrada por tres personas independientes (el ex conseller Xavier Pomés, la abogada Cristina Vallejo y la psicóloga Begoña Elizalde, con el monje Bernat Juliol como secretario sin voto) que se reunió por primera vez el pasado jueves en Barcelona. A parte de crear una dirección electrónica para comunicar cualquier información se establecieron los protocolos de funcionamiento interno, que incluyen como novedad que cualquier testimonio será escuchado por uno de los tres miembros de la comisión (no por el secretario).

ginsengman

No cumples, No das la Talla, Prueba Ginseng Men. Envío Gratuito

segunda





Casi de inmediato saltó la acusación contra el sacerdote Tomàs Pons por supuestos abusos sexuales cometidos en las parroquias de Siurana y Vilobí d’Onyar y en el colegio Bell·lloc del Pla, de Girona. En pocos días se han acumulado más de una docena de denuncias contra este sacerdote, que con 91 años, vive en un geriátrico en Arbúcies. La diócesis de Girona optó también por crear una comisión independiente de tres miembros (un sacerdote, un asistente y una psicóloga), de los cuales no ha dado a conocer su identidad. Contará además con una persona encargada de acompañar a las posibles víctimas. El lunes celebró su primera reunión y tiene el encargo de elevar sus conclusiones antes de que acabe el mes. En Tarragona se ha anunciado la creación de una comisión de prevención de abusos, sin concretar de momento su composición.

También el Síndic de Greuges, Rafael Ribó, ha abierto una in­vestigación de oficio sobre los presuntos abusos sexuales co­metidos sobre menores en Montserrat y otros centros religiosos catalanes.

Y es muy posible que la Conferencia Episcopal Tarraconense que se reúne en Tiana los próximos lunes y martes adopte alguna resolución sobre esa cuestión. Lo que si es seguro es que el tema será abordado en una “jornada de prevención de abusos” organizada por la Unió de Religiosos de Catalunya el 19 de febrero con la presencia de Jordi Bertomeu, oficial de la Congregación para la Doctrina de la Fe, la psicóloga Dolors Petitbó y el abogado Francesc Alonso.





El pasado mes de octubre la Conferencia Episcopal Española ya creó una comisión reservada para actualizar los protocolos de actuación contra abusos sexuales. Al frente de un grupo de diez ­expertos situó al obispo de As­torga, Juan Antonio Menéndez, que instruyó las agresiones ­sexuales de un sacerdote de La Bañeza (León).

La ministra de Justicia, Dolores Delgado, ha solicitado a la Fiscalía General del Estado que le informe sobre las diligencias abiertas por agresiones y abusos sexuales a menores en el seno de congregaciones, colegios o cualquier otro tipo de institución religiosa. Una decisión que ha contado con el apoyo de la Conferencia de Religiosos de España.








Fuente: LA Vanguardia