Quién no ha recurrido a dudosas técnicas para evitar la caída del cabello: cortarlo a menudo porque, dicen, lo fortalece; reducir el lavado porque hemos leído que lo debilita; o untarlo en aceite de oliva porque, según Internet, ayuda a nutrirlo… Nada pone más a prueba nuestra autoestima que la calvicie. La mala noticia es que se trata de algo inevitable. La buena, que el sector cosmético ha evolucionado mucho en las últimas décadas.

Los injertos capilares han dejado de ser un tabú y Turquía se ha convertido en la meca del turismo sanitario. Por su capacidad para reconocer las últimas innovaciones y aplicar los métodos más modernos, el centro Microfue se ha convertido en un referente en este tipo de intervenciones. Desde que abrió sus puertas a finales de 2011, miles de personas alrededor del mundo han confiado su salud capilar al doctor Levent Acar, miembro honorario de ISHRS (International Society of Hair Restoration Surgery) y uno de los especialistas más reputados en este sector. Resolvemos con él y su equipo médico todas las dudas que surgen a la hora de someternos a esta intervención.

¿Cuál es el sistema más efectivo? Existen muchas técnicas de trasplante capilar, pero en la actualidad, el método FUE es el más avanzado. Un proceso muy sencillo en el que se extrae de forma individual cada una de las unidades foliculares (por lo general, de la zona de la nuca y laterales de la cabeza) para reubicarlo en las zonas despobladas de la cabeza. La clave de esta intervención, en palabras de los expertos, está en que los injertos se obtienen de forma muy cuidadosa con una micropinza especial, sin necesidad de recoger tiras de tejido. De este modo la operación es muy poco invasiva y estresante para el cabello, y el paciente puede volver a la rutina al día siguiente.

Un trasplante capilar preciso. En muchos centros, los canales para colocar los injertos capilares solían realizarse con cuchillas de acero en forma de U, corriendo el riesgo de aumentar el sangrado o reducir la densidad capilar. En Microfue los agujeros se hacen una microperforadora de diámetro muy pequeño, menor que el de los injertos, que evita que los injertos se desprendan y permite controlar la dirección del cabello, para que crezca de forma orientada y natural. «Nuestro objetivo es que todo el pelo trasplantado siga vivo y crezca sano. Los injertos capilares implantados requieren una circulación sanguínea eficiente, a fin de que arraiguen bien y crezcan sanos. Por eso las incisiones deben ser muy pequeñas para permitir su nutrición, asegurando una circulación suave y saludable», explican desde la clínica.

Objetivo: un cabello natural. Un trasplante capilar está bien hecho cuando nadie lo pone en duda. Por eso, en Microfue cada paciente es asesorado por un doctor acorde a unos objetivos realistas. «El diseño de la línea frontal del cabello es la piedra angular de la cirugía de trasplante capilar. En ese sentido, a la hora de dibujarlo, el doctor debe tener en cuenta factores como la forma y la proporción de la cabeza, su musculatura facial y, muy importante, la edad. Resultaría muy artificial ver a un hombre de 50 años con una línea frontal muy baja, propia de un adolescente», apuntan desde la clínica. También la experiencia del equipo médico juega un papel importante, ya que cada injerto se realiza según el ángulo y dirección del pelo en cada zona de la cabeza.

Cómo Turquía se ha convertido en la meca de trasplantes capilares

Las cifras no engañan. Microfue ha sido la agencia pionera de injertos capilares en Estambul. Desde que abrió sus puertas en 2011, más de 50.000 pacientes se han dejado asesorar por el doctor Levent Acar. También son muchos los rostros conocidos que presumen de una cabellera natural. Entre ellos el exjugador del Atlético de Madrid, Milinko Pantic, o la estrella televisiva británica, Calum Best.

Razones profesionales y económicas. Se suele decir que la práctica hace al maestro y en Turquía pueden presumir de una gran experiencia en injertos capilares. También el coste de este tipo de operación, muy inferior al resto de países europeos, ha derivado en este turismo sanitario. En el centro Microfue el precio por el paquete básico incluye transplante capilar (un máximo de 5.000 grafts), exámenes médicos, medicinas para antes y después de la operación, hotel de lujo, traslado por la ciudad, intérprete en el idioma nativo y garantía de 10 años. Es decir, la oportunidad de estrenar melena y visitar Turquía a partir de 1.990 €. Además, la clínica colabora con más de 200 centros dermatológicos en España, para cualquier consulta cerca de casa.

Puedes seguir ICON en Facebook, Twitter, Instagram,o suscribirte aquí a la Newsletter.




Fuente: El país

A %d blogueros les gusta esto: