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¿Cómo empoderar a los chicos?

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Los niños, en masculino, son los grandes olvidados en la revolución de la igualdad. Lo explica el antropólogo vasco, Ritxar Bacete, en
El poder de los chicos
(ed. Destino), un libro para que ellos lean, interactúen y descubran cómo liberarse de las ataduras de viejos estereotipos y sepan disfrutar de sus “poderes”, hasta ahora ocultos.

Ritxar Bacete, experto en masculinidades abre una vía precursora de análisis y propuesta ya que se dirige directamente a los niños. Nadie se ha ocupado, dice, de elaborar modelos referentes para los chicos y éstos aún son los superhéroes de los años 60. Lo explicaba hace unos días en una entrevista en este diario: empoderar a las chicas es más fácil, es llevarlas a un lugar luminoso. Con los chicos nadie ha pensado nada.






Un nuevo movimiento social

“Nadie se ha ocupado de los niños, siguen teniendo como referentes los superhéroes de los años 60”



Por ello, su propósito es ayudarlos a explorar la vida desde su interior con unas propuestas que cuando se hilvanan abren un camino nuevo. Un camino también de relaciones pacíficas e igualdad.

En primer lugar anima a los niños a honrar y cuidar su cuerpo. “Tu cuerpo es pura magia, potencia, flexibilidad, ternura”. Son cuerpos para sentir, disfrutar, cuidar y actuar con respeto y compasión.

En segundo lugar subraya que hay que cultivar, propiciar y facilitar el reconocimiento de las niñas como iguales, en derechos y capacidades. En una de sus propuestas interactivas pide a los niños que observen y escriban lo que admiran y lo que no les gusta de las chicas, y lo mismo de los chicos. Observar y juntar todo lo bueno.

Hay que facilitar el reconocimiento de las chicas como iguales, en derechos y capacidades
(Westend61 / Getty)

El trabajo de las emociones con los chicos es un aspecto fundamental para que ellos puedan ser quienes quieren ser, sin imposiciones sociales. Invita así a e
scribir aquellas cosas que a los niños les hacen sentir tristes, reconocerlas. Escribirlas en una cuartilla y después doblarla en forma de avión y lanzarla con todas sus fuerzas para saber desprenderse de las tristezas.






Las emociones

Escribir las cosas tristes en un papel, hacer un avión con él y lanzarlo con fuerza

Se proponen fórmulas para que ellos reconozcan sus miedos y sus alegrías

Hay que saber también decir que “No”, sobre todo para defenderse de los abusones. Para ello se invita a hacer una lista con las tres cosas o personas a las que el niño le apetece decir “No”. Y a la inversa, a lo que querría decir “Sí”. No es necesario comprarse ninguna libreta, el libro ya incluye los espacios para escribir, recortar y enganchar lo que haga falta.

Los chicos también pueden llorar y decir te quiero. Y el cuidado les puede abrir nuevas puertas en su vida. Aquí se propone a los niños que elijan a tres amigos que consideran que necesitan ayuda y durante tres días se conviertan sin que ellos lo sepan en su “ángel de la guarda”. Se debe anotar cada día algo especial que hayan hecho para cuidarles.


Saber cuidar

Elegir a algún amigo que necesita ayuda, y vigilarle sin que lo sepa

Se invita a anotar cada día aquello que se ha hecho para cuidar al compañero

Se invita también a que descubran ellos mismos sus luces y sus sombras, a que identifiquen lo que les gusta de sus amigos y amigas. Y a mirar la vida con optimismo. No es tan difícil, se trata de apuntar las cosas bonitas que a uno le van sucediendo.





Introspección y acción van de la mano. Este antropólogo vasco les propone un día cocinar una cena para la familia –se da la receta de una pizza-. Otro les invita adoptar una planta y cuidarla. Y el siguiente a poner la música bien alta y bailar.

Se propone que el niño, con la complicidad de un adulto, organice y cocine una cena en casa con familia y amigos
Se propone que el niño, con la complicidad de un adulto, organice y cocine una cena en casa con familia y amigos
(svetikd / Getty)

También les propone escribir lo que les da vergüenza y creen que serían incapaces de hacer. Escribirlo, cortar el folio, envolverlo en un papel de plata y meterlo en el congelador hasta que se olviden de él.

El libro está trufado de pequeñas biografías sobre hombres que representan una masculinidad nueva como Pau Gasol, Alfred, Albert Casals, y de mujeres referentes en el camino de la igualdad como Clara Campoamor o Malala.

Son algunos de los hilos propuestos para tejer otra masculinidad. O sobre todo para que los chicos puedan crecer por un camino amplio que les permita vivir como quieran.








Fuente: LA Vanguardia

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