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‘Cloud computing’: Este experto cree que la nube acabará con la libertad en internet | Tendencias


Nubes oscuras tiñen el alba? Imagina un mundo en el que todos esos mensajes que mandaste tras cuatro copas, o las fotos que creías haber eliminado o esas búsquedas que hiciste en Google, de repente se hicieran públicas. Este es el panorama que hace unos tres años se dibujó en el cómic semiespañol The Private Eye, escrito por el galardonado Brian Vaughan y dibujado por los españoles Marcos Martín y Muntsa Vicente.

No son pocos los que se alinean con este influyente cómic. Estos expertos suelen advertir de mundos en los que el almacenamiento de datos se puede convertir (si no lo es ya) en un peligro para los ciudadanos. Pero no tienen tanto que ver con la fuga de datos a cargo de ciberpiratas. “Creo que la computación en la nube constituye un peligro para la libertad en internet”, asegura en una vídeoconferencia con EL PAÍS RETINA Vincent Mosco, profesor emérito de Sociología en la Queen’s University de Kingston, Ontario (Canadá), que ha dedicado su vida a analizar las transformaciones en la comunicación y de los medios, además de ser promotor de la Canadian Social Sciences and Humanities Research Council.

Estos datos están ganando tamaño. Las empresas cada vez son más capaces de usar el llamado dark data, datos no estructurados, no etiquetados y desaprovechados, que se encuentran en los almacenes de datos y no se han analizado ni tratado. Según IDC, hasta el 90% de los macrodatos son polvorientos.

Las regulaciones no nos protegen, ni siquiera de cerca”.

Vincent Mosco, profesor y sociólogo

Este aluvión de datos tiene profundas consecuencias sobre nuestra sociedad. Incluso en la ciencia. Según Chris Anderson, escritor, ex editor de Wired y periodista de The Economist y actual CEO de 3D Robotics, “convierte el método científico en algo obsoleto”.

Pero estos peligros van mucho más allá, y, como sucede en The Private Eye, afectan también a la privacidad. “Como describo en mi libro To the cloud, big data in a turbulent world, la computación en la nube toma datos alojados en ordenadores personales y en los departamentos de tecnologías de la información de corporaciones y administraciones y los mueve a grandes centros de datos alojados en cualquier parte del mundo. Estas grandes bases de datos están gestionadas, sobre todo, por “un puñado de empresas estadounidenses, lideradas por Amazon, con un tercio del mercado total, seguidas de Microsoft y Google”. Otras, como IBM, han acelerado en este negocio. Pero también fabricantes de aplicaciones como Salesforce y Oracle se llevan su parte del pastel.

Viñeta del cómic The Private Eye, Brian Vaughan y dibujado por los españoles Marcos Martín y Montsa Vicente.

Mosco advierte: “Estas compañías sacan beneficio de almacenar y procesar nuestros datos a cambio de una tarifa. Pero además, se lucran haciendo uso de esos datos para sus propios negocios, y vendiéndolos a terceros como anunciantes, gestores de riesgo o a cualquiera que esté interesado y dispuesto a pagar por ellos”.

Uno de los padres del movimiento del software libre, Richard M. Stallman, fue categórico hace algunos años. “La tecnología digital puede darle libertad, pero también puede quitársela”, advirtió en un artículo publicado en GNU.org. “La primera amenaza para el control de nuestro ordenador vino del software privativo: software que los usuarios no pueden controlar porque es el propietario (compañías como Apple o Microsoft) quien ejerce el control”. En su opinión, lo que está sustituyendo al software propietario es el software como servicio (SaaS). “Estos servidores arrebatan a los usuarios el control de forma aún más irremediable que el software privativo”.

Mosco va más allá. “Las regulaciones no nos protegen, ni siquiera de cerca. Necesitamos mayores controles. Y tenemos que considerar migrar hacia un modelo de utilidad pública, que le dé al ciudadano un mayor control sobre los usos de sus datos, que nos involucre en los procesos de decisión sobre la nube y que, en general, haga seguro que la nube sirve a todos”.

Cuatro curiosidades sobre ‘cloud computing’

  • Contribuye al cuidado del medioambiente gracias a la reducción de hardware y a los sistemas de aprovechamiento de energía.
  • 40 zetabytes de datos. Es lo que se calcula que habrá almacenado en la nube para 2020. Sería equivalente a 24.000 millones de películas.
  • Puede llegar a incrementar el PIB de la Unión Europea hasta en 160 millones al año de aquí a tres años.
  • Una de cada tres entidades públicas en España ya utiliza el cloud computing. En 2015, el 56% de comunidades autónomas ya utilizaba algún tipo de servicio de la nube, según el portal de administración electrónica.




Fuente: El país

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