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Claudia Cardinale y sus amores


Hoy pasa sus días en París, concretamente en Le Marais, donde quien no la mire detenidamente no se dará cuenta de que tiene enfrente a la mismísima Claudia Cardinale. Aunque de vez en cuando hace una pausa para volver a filmar, a los 80 años dedica la mayor parte de su tiempo a hacer las mismas cosas que otras mujeres de su edad, como disfrutar del tiempo libre, salir de compras, visitar los domingos a sus hijos y sus nietos, e ir de vacaciones a su casa en Normandía.

Pero con una trayectoria como la suya, nunca le faltan las invitaciones para hacer un viaje, y así fue como a finales de enero regresó a la ciudad que hizo suya en 1964 después de coprotagonizar con Rod Steiger y Shelley Winters Los indiferentes, una producción italiana que le abrió las puertas de Hollywood. En un encuentro con la prensa en la meca del cine, la actriz italiana recordó cómo fue pasarse tres años en Los Ángeles entre 1965 y 1968. Según la diva, la primera que le abrió las puertas de su casa fue Marilyn Monroe, quien le invitó a quedarse en su mansión de Brentwood, que estaba desocupada ya que ella había tenido que rodar en otro sitio.






En un encuentro con la prensa en la meca del cine, la actriz italiana recordó cómo fue pasarse tres años en Los Ángeles entre 1965 y 1968

Pero es de Marlon Brando de quien quiere hablar. Sin que nadie le pregunte, cuenta que ella estaba haciendo una película en Nueva York, cuando una noche mientras estaba en su habitación de hotel, sintió que le golpeaban la puerta. Cuando abrió, se encontró al apuesto protagonista de Un tranvía llamado deseo, que le dijo: “Yo soy Aries, como tú. Tendríamos que hacer el amor”. Según Cardinale, de inmediato le dijo que no y le cerró la puerta, pero apenas escuchó que se marchaba pensó “soy una estúpida”. A su lado, su hija, también llamada Claudia, que hoy tiene 40 años, comenta: “¿Te imaginas? decirle que no a Marlon Brando. ¡Qué desperdicio!”.

Aunque su madre bromea y dice que no quiere que le llamen sex symbol, en los años en que fue una de las mujeres más hermosas del planeta no le faltaron candidatos que estaban dispuestos a todo con tal de tener una aventura con ella. Uno de ellos, revela, fue Alain Delon, con quien filmó El gatopardo, y otro fue Marcello Mastroianni, con quien hizo cuatro películas. “Marcello estaba perdidamente enamorado de mí, pero yo nunca acepté sus avances”, señaló, mientras su hija acotaba en tono de broma: “Lamentablemente llegué muy tarde. De lo contrario le habría hecho cambiar de idea”. Luego, ya más seria, admite que su madre no tuvo muchos hombres en su vida, porque fue absolutamente fiel a su padre, el director y productor Pasquale Squittieri, quien la rescató de una relación abusiva con el también productor Franco Cristaldi.






Su hija Claudia tiene hoy 40 años









Fuente: LA Vanguardia

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