Ciudadanos rompe definitivamente con Manuel Valls por su apoyo en la investidura a Ada Colau. La relación entre el partido y el candidato que lideró su apuesta para Barcelona llevaba tiempo muy dañada, pero el respaldo del ex primer ministro francés a la alcaldable de los comunes ha sido la gota que ha derramado el vaso. Los tres concejales adscritos a Valls dieron con su voto decisivo la alcaldía de la capital catalana a Colau, mientras los tres ediles de Ciudadanos (Cs) votaron en blanco. La decisión se ha tomado en la ejecutiva de este lunes, a pesar de que en las últimas horas el partido había descartado el divorcio. «Hay muy poca diferencia entre Colau y Ernest Maragall», ha argumentado la portavoz de la dirección, Inés Arrimadas.

El partido de Albert Rivera tendrá grupo propio en el Ayuntamiento de Barcelona, integrado por los tres concejales de la formación y separado de los tres de Valls. Esta misma mañana, el secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, se lo ha comunicado a Valls tras la reunión de la formación naranja.

Aunque su historia está trufada de desencuentros —sobre todo por las críticas de Valls a cualquier alianza con Vox— la motivación principal de la ruptura es el apoyo a Colau. Ciudadanos considera igual de dañina políticamente a la candidata de Barcelona en Comú que al candidato independentista de ERC, Ernest Maragall. Arrimadas ha puesto como ejemplo la pancarta con un lazo amarillo que ha vuelto a colocar la alcaldesa en el balcón del Consistorio. 

«Teníamos razón cuando hemos visto que la primera decisión de Colau ha sido poner el lazo amarillo. Ha hecho lo mismo que habría hecho el señor Maragall. Nos reiteramos en nuestro criterio de no votar a Colau. La diferencia entre ambos es muy poca», ha justificado la portavoz. Colau gobernará en coalición con el PSC, con el apoyo externo de Valls. La nueva alcaldesa de Barcelona defiende un referéndum de autodeterminación en Cataluña pero nunca ha apoyado la vía unilateral, por donde sí ha transitado ERC. No se reconoce como independentista.

La decisión de romper con Valls estaba tomada y hablada desde que se confirmó que este votaría a favor de Colau, pero se ha esperado a comunicar este lunes, según fuentes del partido. El domingo por la noche, en La Sexta, Arrimadas evitó confirmarla. «La discrepancia no la hemos ocultado nunca. Es una discrepancia muy importante en una votación de investidura», ha explicado este lunes la portavoz. «Queremos voz propia en el Ayuntamiento de Barcelona».

Hace meses que Rivera y Valls habían dejado de hablar. El último acto que compartieron fue la manifestación en la madrileña plaza de Colón, en febrero. Esa protesta ya supuso un importante desencuentro entre ambos. Valls acudió a la concentración convocada por PP, Ciudadanos y Vox para pedir elecciones anticipadas, pero no quiso compartir foto con la extrema derecha. Las desavenencias quedaron claras durante la campaña del 26-M, en la que Rivera evitó aparecer junto a Valls. Sí lo hizo Arrimadas, que ha mantenido relación con el político. La exlíder de la oposición de Cataluña se reunió con el candidato para tratar de encauzar el voto en la investidura de Barcelona, pero el ex primer ministro francés tomó la decisión firme de votar gratis a Colau. Si no lo hubiera hecho, hoy Barcelona tendría un alcalde independentista.

La cúpula de Ciudadanos ha decidido desoír la cascada de críticas, entre ellas las de algunos fundadores del partido, como Francesc de Carreras, por no abstenerse en una eventual investidura de Pedro Sánchez. La dirección mantiene la estrategia a pesar de la tormenta y se atrinchera en el no es no a Sánchez. «Tendríamos un tsunami de críticas si diéramos apoyo a Sánchez, que está pactando con Bildu. El sanchismo es malo para España: es capaz de negociar con Junts per Catalunya y de pactar con ERC», ha subrayado Arrimadas.

El PSOE ha cargado este lunes con dureza contra la estrategia de Ciudadanos. «Lo que tiene hacer Rivera es integrarse en el PP. La actitud de Valls, con las diferencias que hemos tenido, es la de intentar salvar lo principal, que el independentismo no se hiciera con Barcelona. Ha intentado salvar lo fundamental de su oferta, no se comprende que el gran fichaje en España en su momento acabe así», ha dicho José Luis Ábalos, secretario de Organización de los socialistas. Ábalos acusa a Cs de preferir «unir su destino al de PP y Vox solo para que el PSOE no pueda gobernar, con instrucciones de la cúpula del partido al conjunto de la organización». Y acusa a Rivera en particular de «fijación con el PSOE a costa incluso de aliarse con Vox».




Fuente: El Pais

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