Los fotógrafos y cámaras de televisión que cubren la Copa Davis en la Caja Mágica de Madrid durante estos días han vuelto a sufrir robos por parte de un grupo organizado que se dedica a sustraer los equipos de estos profesionales para venderlos en países del norte de África o Europa del Este. En los últimos días, se han producido al menos cinco asaltos. Este sábado a mediodía, se registró otro nuevo robo en el hotel Puerta de América. Al informador gráfico le quitaron un cuerpo de cámara, cuatro objetivos y baterías, entre otros artículos, en un momento de descuido.

La banda está formada por entre cuatro y cinco personas, que ya han sido detenidas en otras ocasiones por la Guardia Civil y la Policía Nacional. Su forma de actuar varía en función de las condiciones en las que los profesionales desarrollan su trabajo. Siempre acuden a actos multitudinarios, como partidos de fútbol o presentaciones a la prensa, se acreditan como periodistas y aprovechan el mínimo descuido para sustraer material. También esperan a que los reporteros gráficos dejen sus equipos en el suelo para abrir el maletero de sus vehículos, sustraer el material y huir a la carrera.

En otras ocasiones siguen a los fotógrafos y cámaras, ven en qué coche se desplazan y pinchan o desinflan las ruedas de su vehículo mientras los profesionales están dentro del acto. Cuando abandonan los recintos —que generalmente están vigilados por la policía—, la banda se acerca a su víctima, le indica que tiene una rueda pinchada y aprovechan para cometer el robo. Ha habido incluso enfrentamientos y se han producido agresiones a los profesionales. «Ocurrió, por ejemplo, el pasado enero, cuando un grupo de fotógrafos regresaba de cubrir una información en la prisión de Estremera», cuentan fuentes del sector.

Durante la final de la Champions League, celebrada en el Wanda Metropolitano el pasado 1 de junio, fueron detenidos in fraganti integrantes de esa misma banda por parte de la Policía Nacional en los alrededores del estadio. Días después, cayó el resto del grupo. Fueron arrestados por la Guardia Civil de Tarifa (Cádiz) cuando intentaban pasar el material robado en Madrid y Galicia a Marruecos.

El precio de lo sustraído tiene en el mercado un valor mínimo de 12.000 euros. Una cantidad que asciende cuando el robo se produce en eventos como partidos de fútbol, donde los profesionales utilizan material más caro, como pueden ser los teleobjetivos. O en el caso de los equipos de televisión, donde se puede disparar hasta los 35.000 euros, al tratarse también de material con tecnología digital de última generación.

Identificados por los propios fotógrafos

Estos asaltantes, que ya han sido identificados por los propios fotógrafos, suelen quedar en libertad al tratarse de un delito de hurto, salvo que medie violencia, que pasa a ser atraco y puede suponer hasta cinco años de prisión.

Los robos han continuado durante los dos últimos años y se han acentuado en la última semana con motivo de la final de la Copa Davis en Madrid. El último se produjo la noche de este sábado cuando un enviado especial salía de la Caja Mágica a medianoche. Los colectivos profesionales están intentando contactar con él para ver qué equipo le han sustraído y acompañarle a denunciar los hechos.

Otro fotógrafo pudo evitar el robo esta semana gracias a que los ladrones, que le habían desinflado una rueda, intentaron pararle cerca del ecinto. Él se dio cuenta, dio la vuelta y se dirigió hacia la zona en la que estaba la Policía Nacional y la Policía Municipal, donde denunció lo que le acaba de ocurrir. Los asaltantes huyeron del lugar.

La Asociación Nacional de Informadores Gráficos de Prensa y Televisión (ANIGP-TV) ha emitido un comunicado en el que pide una reunión urgente con el director de la Policía Nacional, Francisco Pardo Piqueras, para que se tomen “medidas serias para tratar de poner fin a los robos y atracos”. Los afectados explican que llevan sufriéndolos durante los dos últimos años, sobre todo en Madrid y Barcelona.

“Con más de 70 denuncias interpuestas a día de hoy, seguimos dependiendo de la Policía Municipal o de la Unidad de Intervención Policial [UIP, los antidisturbios], que nos conocen desde hace años, para que vigile nuestros vehículos y nos protejan a la salida de los grandes eventos deportivos donde acudimos con material de trabajo valioso”, afirman los responsables de la ANIGP-TV.

Los profesionales gráficos se quejan de que hace ya bastante tiempo se pidió a la Dirección General de la Policía Nacional medidas ante “las circunstancias” por las que estaba pasando el sector. “Su respuesta fue tibia alegando la complejidad del tema. Han pasado ya dos años y no hemos recibido ni una llamada preocupándose por este colectivo a ninguna asociación profesional. Dadas estas circunstancias y ante la creciente amenaza, hemos solicitado una reunión urgente con el Director General de la Policía”, concluyen los afectados.

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Fuente: El Pais

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