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Cultura

Cinco documentales sobre la guerra y la paz en Colombia | Cultura

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En los dilatados diálogos de paz entre el Gobierno de Colombia y las FARC, los fusiles siempre tuvieron un enorme peso simbólico. La que fue la guerrilla más antigua y poderosa de América se negó a dejarse tomar una foto entregando sus armas, y prefirió referirse al proceso de desarme como “dejación”, para dejar en claro que no era un mero sometimiento. Los colombianos, que a medio siglo de un enmarañado conflicto armado tuvieron que sumarle cuatro años de negociaciones en La Habana, no pudieron ver esa imagen. En cambio, desde este mes pueden atestiguar su fundición en el documental que hace parte integral de Fragmentos, el “contramonumento” que la artista Doris Salcedo creó con el metal del arsenal que entregaron los excombatientes.

La emotiva película que acompaña el proceso de creación de la obra también se titula Fragmentos. Muestra el traslado de más de 6.000 guerrilleros armados desde selvas y montañas de Colombia hacia las zonas donde iniciaron su tránsito a la legalidad. También material inédito del recorrido de los contenedores blancos con letras de la ONU, repletos de armamento inutilizado, y los camiones que los llevaron al lugar donde fue fundido, todo en medio de una estricta cadena custodiada por la Policía Nacional. Además de registrar cómo arden las armas, las imágenes exhiben los testimonios de la veintena de mujeres víctimas de violencia sexual, de todos los actores armados, a las que Doris Salcedo invitó para darle forma, a martillazos, a las 1.300 placas metálicas que conforman ese espacio de memoria.

Fragmentos cierra un ciclo. En los dos años transcurridos desde la firma del acuerdo de paz, el cine ha buscado capturar ese momento decisivo en la historia. La inauguración de la obra a principios de diciembre coincidió con la exhibición en salas de cine de La Negociación, el último de una serie de documentales dedicados a explorar el proceso de paz que sellaron en noviembre de 2016 el presidente Juan Manuel Santos y Rodrigo Londoño, Timochenko, máximo líder de las FARC, en el Teatro Colón de Bogotá. Algunos, como El silencio de los fusiles y To end a war, los primeros relatos en ser presentados en 2017, se concentraron en los diálogos de La Habana, mientras que Ciro y yo acompaña a una víctima emblemática de las múltiples violencias que han atravesado el país. Un repaso a cinco miradas distintas a la guerra y la paz en Colombia.

‘El silencio de los fusiles’ (2017)

Las explosiones y los disparos retumban con todo su poder estremecedor desde el comienzo del documental de la periodista colombiana Natalia Orozco. “Me parecía muy importante recordarle a los colombianos que durante 50 años esos estruendos de balas, de bombardeos, fue lo que escucharon muchísimos colombianos que salían muy poco en televisión”, explica la directora, que aborda los momentos más críticos de los diálogos de La Habana, hasta la firma original en Cartagena, y decide no ahondar en la crisis provocada tras la derrota del plebiscito para refrendar lo pactado.

La película reúne un exhaustivo mosaico de voces, que va de líderes guerrilleros a negociadores y mediadores. “Nosotros siempre que nos levantamos de la mesa de conversaciones les hemos dicho nos vemos dentro de cinco mil muertos”, se le escucha decir en los primeros momentos, vestido de camuflado, a Pablo Catatumbo, que hoy ocupa en el Congreso uno de los diez escaños que el acuerdo garantiza a la extinta guerrilla. Él es protagonista de algunos de los momentos más potentes.

Fue el primer relato en llegar a las pantallas, antes siquiera de que las armas de las FARC estuvieran en manos de la ONU, al inaugurar en marzo de 2017 el Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias. Al estreno acudieron tanto el entonces presidente Santos como negociadores de ambas partes. Orozco, que grabó casi 400 horas, reivindica haber sido también la primera cámara documental en haber aterrizado en La Habana, así como su independencia. En estos dos años ha hecho giras por distintos territorios de la Colombia profunda para exhibir un documental con espíritu pedagógico, “no solamente para entender el horror de la guerra, sino el gran valor que implica construir y apostarle a la paz”.

‘To end a war’ (2017)

Otra de las películas tempranas sobre las conversaciones en La Habana es la del cineasta británico Marc Silver, quien obtuvo un acceso casi íntimo a muchos de los protagonistas, e incluso consigue montar su cámara en el auto blindado del presidente Santos. Con música del argentino Gustavo Santaolalla, una cuidada fotografía y una aproximación más artística, Silver también logró acceso ilimitado en la X Conferencia de las FARC en los Llanos del Yarí, la última en armas, en septiembre de 2016, y en varios pasajes visita los campamentos guerrilleros en la espesura de las selvas.

“No quería hacer una película de datos y entrevistas, sospechaba que otra gente estaba haciendo eso”, contó Silver en su momento. En buena medida, canaliza su relato a través de Jorge Enrique Botero, un curtido reportero que dedicó décadas a atravesar ríos y montañas para cubrir la guerra en Colombia. “Hay muchos colegas que sencillamente me califican como el periodista de las FARC (…) pero yo me he atrevido a ir al otro lado, y ellos no se han atrevido”, dice el periodista en la pantalla.

‘Ciro y yo’ (2018)

El aclamado documental del colombiano Miguel Salazar, estrenado a comienzos del año que concluye, sigue a una entre tantas víctimas del conflicto armado en Colombia: Ciro Galindo. “A donde quiera que ha ido, la guerra lo ha encontrado”, narra el director en el comienzo de su retrato íntimo de la violencia.

Ciro y yo narra la vida y desgracias de este campesino, sus tres hijos y su esposa, asediados por todos: Ejército, guerrillas y paramilitares. Salazar conoció a Ciro cuando viajó en 1996 a fotografiar Caño Cristales, el famoso río de los siete colores, un paraje en la sierra de La Macarena donde su protagonista era guardabosques. Esa región fue parte de la zona de distención, como se conoció el territorio despejado por las autoridades para dialogar con las FARC durante el Gobierno de Andrés Pastrana (1998-2002).

La tragedia de Ciro a lo largo de los últimos veinte años se desencadena cuando la guerrilla llega para llevarse a uno de sus hijos, y la cámara de Salazar lo acompañó desde hace seis, cuando se creó la Ley de Víctimas y se iniciaron las conversaciones de La Habana. Hacia el final de la película, con el acuerdo firmado, Ciro expresa su convicción: “Para aportar a la paz toca perdonar, pero olvido no”.

‘La Negociación’ (2018)

Luego de las críticas del expresidente y senador Álvaro Uribe, que llegaron a poner en riesgo su exhibición, el documental de la periodista Margarita Martínez sobre los diálogos entre el Gobierno y las FARC llegó a finales de noviembre a las salas de cine colombianas cobijado por una ola de solidaridad.

La Negociación cuenta “la historia íntima de las negociaciones y el ingreso de esta guerrilla a la vida civil”, ha explicado Martínez. A diferencia de El silencio de los fusiles o To end a war, el último tercio de la película ahonda en la crisis sorteada tras la derrota de Santos en el plebiscito para aprobar el acuerdo original, la etapa en que Uribe fue más vehemente en su campaña contra lo pactado. Aunque la voz del exmandatario está presente en varios pasajes a través de sus propios discursos, al uribismo le molestó que el documental lo retrate como “enemigo” de unos diálogos a los que siempre se opuso. “El documental es rigurosamente objetivo. Las opiniones en contra han sido registradas en la propia voz de los protagonistas”, valoró en su momento Humberto de La Calle, el jefe negociador del Gobierno, ante la amenaza de una censura que nunca se materializó.

‘Fragmentos’ (2018)

Cuando recibió el encargo de hacer una obra con el metal de más de 8.000 armas entregadas por las FARC, la escultora Doris Salcedo decidió levantar un espacio de arte y memoria que contará con tres salas y albergará exhibiciones de distintos artistas por más de medio siglo, el tiempo que duró la guerra. En una de esas salas, en el corazón de Bogotá, se exhibe permanentemente el documental de 20 minutos, dirigido por la periodista española Mayte Carrasco, que muestra la elaboración del esperado “contramonumento”.

“Hacer el documental ha dado la oportunidad de ver el proceso, el making of, de una obra de arte tan colosal”, explica Carrasco. La película, que se exhibirá a lo largo de 2019 en distintos festivales, no solo registra el camino y la fundición de los fusiles de las FARC, también la catarsis de las mujeres víctimas de violencia sexual que forjaron el metal. “Es una metáfora de cómo el fuego puede transformar las cosas”.




Fuente: El país