Moda

Cinco claves que deja la industria de la moda en 2017 | Estilo


Una de las frases más famosas de Coco Chanel dice que “la moda no existe solo en los vestidos. Está en el cielo, en la calle, tiene que ver con las ideas, la forma en que vivimos, lo que está sucediendo”. Y en este 2017 si en algún lugar ha estado la moda ha sido en las redes sociales. A golpe de hashtag, ha encontrado en el activismo una forma de ganar visibilidad y se ha hecho eco de las reivindicaciones políticas y sociales que han dominado la actualidad. A punto de terminar el año, repasamos los temas más candentes de la industria durante los últimos 12 meses.

‘#thinkpink’: el rosa tiene poder. La cuarta ola feminista, que tiñó de rosa las calles en la multitudinaria marcha de mujeres que se celebró a principios de año en varias ciudades de Estados Unidos, se hizo notar también en la pasarela. Para sus propuestas de primavera verano 2017, los diseñadores echaron mano de todos los matices de este color. Desde las propuestas más dulces de Chloé, Fendi o Blumarine, pasando por los rosas chillones y contestatarios de Céline o Balenciaga.

Las actrices Debbie Mazur, Gloria Steinem, Madonna y Amy Schumer en Washington en el Women’s March. Kevin Mazur WireImage

‘#Runawayforall’: el año con más diversidad. Aunque aún queda mucho camino por recorrer, la industria se está mostrando mucho más sensible al tema de la diversidad. “Solo falta salir a las calles de Nueva York, somos las Naciones Unidas. Aquí no existe una sola forma de mirar, sino muchas, la gente quiere sentirse representada. Para mí es lo más importante ahora, que se pueda ver en la pasarela una variedad de personas: razas, tallas, edades… Si no puedo hacer ropa para todo el mundo, no soy un buen diseñador”, declaraba Michael Kors en una rueda de prensa en sus oficinas de Manhattan el pasado septiembre. El foro de The Fashion Spot, que lleva desde 2015 monitorizando la diversidad en las pasarelas, concluía que los desfiles de las colecciones primavera-verano 2018 habían sido los más diversos de la historia. Pasarelas que además terminaron por consagrar a las llamadas instamodelos, con la joven Kaia Gerber y la modelo y activista Adwoa Aboah como su máximo exponente de este año.

Ashley Graham en el desfile de Michael Kors, el último con pieles.
Ashley Graham en el desfile de Michael Kors, el último con pieles. Antonio de Moraes Barros Filho FilmMagic

‘#metoo’: las modelos alzan la voz. El caso Weinstein ha salpicado también a la industria de la moda y las modelos, en el pasado un rostro sin voz que ahora se hacen oír desde las redes sociales. Después de muchas acusaciones y por presión popular, finalmente Condé Nast (que edita títulos como Vogue, GQ, Glamour o Vanity Fair) vetaba al fotógrafo Terry Richardson al mismo tiempo que se añadían nuevas acusaciones de acoso como el de la española Minerva Portillo. El hecho de que hasta ahora no se tomaran cartas en el asunto ha demostrado la vulnerabilidad de las modelos en una industria donde los abusos de poder son habituales. Por su parte, los imperios del lujo LVMH y el grupo Kering se ponían de acuerdo para establecer unos mínimos: no a las modelos menores de 16 ni a los muestrarios con tallas inferiores a la 34.

Zapato felpudo de Gucci.
Zapato felpudo de Gucci.

‘#furfree’: la piel ya no es sinónimo de lujo. Cuando Stella McCartney empezó hace ya más de 15 años su particular cruzada contra la crueldad animal la tomaron por loca: “¿Cómo te vas a meter en la industria de la moda sin usar piel? Me crucé con millones de personas en el camino que me decían: ‘No va a funcionar; no podrás desarrollarte en el negocio de los accesorios; nunca podrás hacerlo de la manera que lo hacen las grandes marcas”, explicaba la diseñadora recientemente a Vogue. El tiempo le ha dado la razón. Este otoño Gucci y Michael Kors anunciaban que en 2018 serán libres de pieles. Y es que para las nuevas generaciones, la millennial y la Z, las pieles no son símbolo de lujo.

El fallecido diseñador David Delfin, en septiembre de 2016.
El fallecido diseñador David Delfin, en septiembre de 2016. Eduardo Parra WireImage

‘#davidelfinforever’: adiós a grandes diseñadores. La muerte por cáncer de David Delfín conmocionó el pasado junio la industria de la moda española. El diseñador malagueño que agitó el clasicismo imperante en la pasarela local con sus performances artísticas y abrió la puerta a una nueva generación de creadores dispuestos a renovar la escena no ha sido el único que nos ha dejado. Hervé Léger, creador del vestido bandage, todo un icono de los noventa, fallecía a principios de octubre. Y a mediados de noviembre fallecía Azzedine Alaïa, uno de los creadores más personales y queridos de la industria. El diseñador, que trabajó siempre desde la pasión y entrega por su oficio, fue muy crítico con las velocidades frenéticas que está adquiriendo la industria. “No hay paciencia. Los jóvenes [que hacen stage en su estudio] no quieren permanecer demasiado tiempo en la misma empresa. Buscan inmediatez. Pero la paciencia es un valor”, reflexionaba en una entrevista para SModa este mismo año.




Fuente: El país

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