Apenas faltaban 17 días para que Chile fuese testigo del armisticio entre Estados Unidos y China y poco más de un mes para acoger la cumbre medioambiental COP25, pero el aumento en cuatro centavos de dólar del precio del metro acabó por frustrarlo todo, dañando seriamente la imagen del país.

Lo que comenzó siendo un acto de rebeldía estudiantil para colarse en el Metro de Santiago sin pagar el nuevo precio del billete (1,2 dólares) derivó en una masiva protesta social para eliminar los modelos neoliberalistas de pensiones, salud o educación y terminó por obligar al Gobierno chileno a renunciar a una de las mayores cumbres del librecomercio, la APEC, conformada por 21 economías que representan el 60 % del PIB mundial.




Fuente: Agencia Efe

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