En el Círculo Ecuestre, ante más de 150 personas de la sociedad civil y económica barcelonesa, Cayetana Álvarez de Toledo ha hecho una apelación a las élites catalanas para que asuman “su responsabilidad” y den un paso al frente para frenar al proceso independentista y propiciar “la devolución democrática” a los catalanes.

“Hay que dar más autonomía a los demócratas y a los constitucionalistas”, ha afirmado la candidata del PP al 28-A por Barcelona. Este es el concepto nuclear de su relato para Catalunya, con el que intenta trasmitir la necesidad de reforzar moral, política, económica y empresarialmente a esa mitad de Catalunya no independentista que sufre desde hace décadas al “entramado” independentista.





“El rescate democrática de Catalunya no puede hacerse sólo desde el Gobierno, necesita la implicación de la sociedad, la convicción absoluta de esta comunidad”, ha afirmado. “¿Cómo se hace eso?”, se ha preguntado ante un aforo que ha guardado riguroso silencio durante su intervención.

No será fácil, ha admitido, serán necesarios años, ha añadido, y que en primera instancia lograr que la ley en Catalunya “se cumpla siempre” –ha puesto como ejemplos de vulneración el incumplimiento de las sentencias en los colegios o la colocación de lazos amarillos-.

Esta vuelta a la situación, ha avisado, sólo tendrá posibilidades de éxito si existe una gran movilización constitucionalista que se “enfrente” en el terreno de las ideas al separatismo con el fin de defender un “sistema en el que todos podamos convivir en libertad y prosperidad”.

La apelación a las clases dirigentes, a quienes ha señalado como parte responsable –por convicción, miedo o dejación de funciones– de que el independentismo pudiera llegar a hacer una DUI el octubre 2017. “Las élites deben asumir su condición de demócratas militantes, militantes de la Constitución de 1978 que representa su pacto de reconciliación, la paz civil española”, ha afirmado.

En una institución que conoce muy bien por vínculos familiares y de su actividad profesional, hace unos años presentó en unos de sus salones junto a Mario Vargas Llosa y Arcadi Espada la plataforma Libres e Iguales, Álvarez de Toledo ha querido aprovechar esa familiaridad con las clases dirigentes catalanas para señalar, de forma clara, dura pero educada, lo que ella considera que es la complicidad, por voluntad u omisión, de una parte de las élites con el proceso independentista.





“La gran estafa del nacionalismo no hubiera sido posible sin que empresarios, actores, periodistas, políticos se prestaran a ello, callaran o asumieran algunas dosis del veneno independentista. No fue hasta el asalto final del proceso, en otoño de 2017, cuando la sociedad despertó de manera emocionante y salió a la calle”, ha asegurado. Unas manifestaciones multitudinarias del constitucionalismo cuyo espíritu unitario espera recuperar.

Álvarez de Toledo no ha rehuido la autocrítica por los errores cometidos por el PP en Catalunya, aunque ha exculpado en parte a José María Aznar por el pacto del Majestic con CiU de 1996. “Creyó que podría integrar al nacionalismo en el proyecto español, incluso ofreció a Pujol en dos ocasiones que entrara en el Gobierno”, ha explicado.

Dicho esto, ha defendido que el PP ha tomado buena nota de pretéritos episodios con el nacionalismo catalán. “Hemos aprendido los errores, pido a muchos catalanes que vuelvan al PP como he hecho yo”, ha aseverado. En su llamamiento a dar un paso al frente, Álvarez de Toledo ha pedido a los ciudadanos que no “compren soluciones baratas”, como ese “diálogo” que propone la candidata del PSC, Meritxell Batet, y que está “vacío” y carente de significado, pero que tampoco caigan seducidos por el “voto del cabreo” que representa Vox.








Fuente: LA Vanguardia

A %d blogueros les gusta esto: