El fin de la barra libre para el gasto en fichajes y sueldos impuesto por el control económico de LaLiga desde 2013 obliga a los clubes a afinar su planificación en verano y a tratar de cuadrar cuentas con ejercicios de funambulismo si pretenden rectificar o reforzar sus proyectos durante el mercado invernal. En agosto, la gran mayoría de los equipos de Primera División, según fuentes expertas consultadas, apuran al límite los topes estipulados por la patronal para cada uno de ellos y dejan poco margen para esta ventana de fichajes recién abierta. Los mayores riesgos de romper el equilibrio de la planificación inicial emergen con lesiones de futbolistas que se han considerado claves en la configuración de los planteles. El caso del Atlético de Madrid con Diego Costa ejemplifica los problemas que tiene que afrontar un club que está al límite de su gasto salarial ante la baja de un futbolista de peso. La demanda de un entrenador que empuja para contratar a un delantero de garantías, Edinson Cavani, ante la posibilidad de que una lesión de Morata le deje sin artillería; la complejidad de acudir al mercado en precario y con la necesidad de sacar a un jugador del plantel que pueda ser prescindible para el técnico y que, a la vez, sea atractivo para los posibles compradores son los obstáculos a los que se enfrenta el Atlético en estos días.

 

Presionada por Diego Pablo Simeone desde que se conoció la necesidad de operar al delantero hispanobrasileño de una hernia discal cervical, la dirigencia rojiblanca está inmersa en encontrar la fórmula que le permita cumplir con el límite de gasto salarial que le impone LaLiga para fichar. Al club apenas le sobra un pico de los 348,5 millones de euros, sobre un presupuesto de 515, que tiene estipulados para abordar la contratación de Cavani, la opción preferida por el Cholo Simeone.

Aseguran en el Atlético que la única vía para satisfacer el deseo de su entrenador es con la venta de algún jugador y aún así ven compleja la operación. El futbolista elegido para intentar afrontar la llegada de Cavani es Thomas Lemar, puesto en el mercado solo año y medio después de desembolsar al Monaco 70 millones de euros por el 80% de su pase. Contratado como elemento de persuasión para que Antoine Griezmann permaneciera el pasado curso, en el que la final de la Champions se disputaba en el Metropolitano, Lemar se ha convertido en una inesperada moneda de cambio. Nada más lesionarse Diego Costa, el club aseguraba que el trabajo que estaba realizando el cuerpo técnico para encajarle y la fuerte inversión realizada impedían su traspaso. Tras desperdiciar las últimas oportunidades que le ha concedido Simeone, las reticencias para su venta han desaparecido.

Aún con una hipotética venta de Lemar, la llegada de Cavani presenta muchos inconvenientes. El goleador uruguayo, que finaliza contrato el próximo 30 de junio, percibe un sueldo de 15,8 millones de euros netos y el París Saint Germain ha tasado su salida en este mercado invernal en unos 10 millones de euros. El goleador charrúa, que el próximo 14 de febrero cumpliría 33 años, estaría dispuesto a rebajarse el sueldo a cambio de compensar con un contrato que le garantice lo que resta de temporada y dos más. El problema también reside en fichar a un futbolista al que las lesiones musculares y de cadera ya solo le permitió disputar 33 partidos en la temporada 18-19 y en la presente, decisiones técnicas aparte, acumula 12 partidos sin jugar por culpa de una dolencia en la cadera y diversas lesiones musculares. El antecedente de las lesiones de Diego Costa desde que regresó en enero de 2018 también pesa en la dirección rojiblanca.

La propia reaparición de Costa, prevista para finales de febrero, también ha alimentado debates internos entre la dirigencia. Hay directivos que piensan que traer un delantero como Cavani puede suponer un problema si el hispanobrasileño se recupera bien de su lesión y Morata mantiene su buen rendimiento. El Atlético habría afrontado una operación para contratar a un delantero que sólo tendría garantizada la titularidad durante algo más de un mes. Esos mismos dirigentes opinan que para ese periodo de tiempo, lo conveniente sería fichar a un futbolista de un perfil más bajo. Pero Simeone quiere un nueve contrastado como bien sabe el denostado e inédito Ivan Saponjic.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.




Fuente: El Pais

A %d blogueros les gusta esto: