Los usuarios de las residencias de mayores y de personas con discapacidad tanto públicas como privadas de Castilla y León no podrán salir de los centros en los municipios en los que se declare un rebrote y hasta que el mismo se de por concluido por la Consejería de Sanidad.

Se trata de una medida con una duración limitada, en lo que dure el brote, y demandada tanto por los directores de los centros como por los médicos, ha explicado este viernes la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco.

En rueda de prensa en la que ha presentado la red de igualdad de los campus universitarios de Castilla y León, Blanco ha observado que se trata de una medida obligatoria tanto para los centros públicos como privados y si se que se permiten las visita a las residencias, ya que en ese caso hay un control estricto de las medidas de seguridad e higiene.

En el caso de un brote en un municipio, la medida afecta a todas las residencias del mismo, y en una capital a todas las que haya en la ciudad, como pueden ser los casos de Burgos y Valladolid ante los últimos brotes en ambas ciudades.




Fuente: Agencia Efe

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