Portada

Casado ya se ve presidente con un pacto a la andaluza


Pablo Casado ya se ve como presidente del Gobierno. Cuando hace siete meses fue elegido líder del Partido Popular no pensó nunca en que pudiera tener esa posibilidad, pero las elecciones
andaluzas le pusieron la fórmula en bandeja.

Sólo hacía falta que Pedro Sánchez convocara elecciones, y el presidente del PP nunca pensó en que serían ahora. Tenía la vista puesta en octubre, tras conocerse los resultados de las municipales y autonómicas donde espera recuperar poder, o incluso más tarde.


Para Casado la votación de ayer en el Congreso “deja claro que es el fin de trayecto”

Pero después de que los partidos independentistas tumbaran los presupuestos, la cita ya está a la vuelta de la esquina, está convencido. “Son inaplazables”, dijo ayer, y no le cabe en la cabeza que pueda haber más alternativa que un gobierno presidido por él, con el apoyo de Ciudadanos y de Vox, como ha ocurrido en Andalucía. En este sentido el líder popular prometió en el escritorio del Congreso que no pactará “ni con los independentistas ni con los populistas”. A su entender sólo queda una fórmula: la de un acuerdo entre PP, Ciudadanos y Vox.





Casado ya proclamó ayer que el voto al PP no sólo es un “voto urgente” para que acaben “las cesiones a los separatistas” y que la economía “deje de estar en manos de los populistas”, sino que será “el voto tranquilo”, que devuelva a España la normalidad que a su juicio se ha perdido con Pedro Sánchez.


El jefe de filas del PP reitera que su primera medida será “aplicar la Constitución en Catalunya”

“El PP es la fuerza reformista que necesita España para recuperar el pulso económico y legal, y para recuperar la convivencia”, porque a España, dijo en el Congreso tras la votación de los presupuestos que devolvieron las cuentas del Estado al Gobierno, “le ha salido caro el socialismo en manos de los populistas y los separatistas”.

Pablo Casado no tiene ninguna duda de que lo que anunciará el viernes el presidente del Gobierno es la convocatoria de las elecciones, y la única incógnita es cuándo serán, si en abril o las convocará con las municipales, autonómicas y europeas de mayo.

Para el presidente de los populares la votación de ayer en el Congreso “deja claro que es el fin de trayecto” y que “la agonía no se puede alargar por más tiempo” porque “España merece un mejor gobierno”, pero es más necesario aún, subrayó, “acabar con el chantaje independentista” y con la “desaceleración económica”, que según el PP los socialistas han provocado durante los ocho meses de gobierno de Pedro Sánchez.





La intención de Pablo Casado es presentar el debate de presupuestos como una “moción de censura de facto a Pedro Sánchez, que al no obtener los votos necesarios para tramitar los presupuestos “ha perdido la mayoría en el Parlamento”. Pero si esto ha ocurrido, es, según el presidente del PP, “por la movilización ciudadana” que se pudo ver el domingo pasado en la plaza Colón de Madrid, que es lo que ha impedido, afirmó, “que continúen las negociaciones con los independentistas y las cesiones” que ya se habían visto, por ejemplo, con la retirada del delito de rebelión en la acusación de la Abogacía del Estado.

Quizá para animar a los que fueron a manifestarse a la plaza Colón, Casado sostiene también que son los ciudadanos “los que han conseguido revertir a última hora” la situación. En caso contrario, sostiene, Pedro Sánchez “hubiera seguido y hubiera llegado al menos hasta mayo”, que es lo que a su juicio tenía en mente el presidente.

Sólo faltó pedirles el voto a esos ciudadanos que han parado la deriva de Sánchez, pero lo dejó para la campaña electoral. De momento les lanzó un “mensaje de tranquilidad”, porque el PP, “que sigue siendo el primer partido de España”, está preparado para volver al Gobierno “y recuperar la senda del cre-cimiento económico y la creación de empleo”, pero también va a “recuperar la legalidad, la concordia, y la convivencia en Catalunya”.





Tanto es así que ya anunció las primeras medidas que adoptará cuando esté en el gobierno, una promesa que ahora hace viendo más cercana la posibilidad. “La primera medida será aplicar la Constitución en Catalunya y traer unas cuentas públicas que bajen impuestos, cumplan con los compromisos europeos y planteen una “política social responsable”. Es decir, el 155 y unos presupuestos que no contengan la previsión de gasto que presentó Sánchez.








Fuente: LA Vanguardia

Comentar

Click here to post a comment