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Casado teme que Rivera le dé al PSOE algunos de sus gobiernos para compensar Andalucía


Nunca una declaración política había sido analizada con tanto detenimiento como lo fue una de Albert Rivera, el lunes, señalando que Ciudadanos podría pactar con el PSOE, pero no con Pedro Sánchez. El comité de dirección del PP escuchó esta frase con preocupación y acabó pidiendo explicaciones al presidente de Ciudadanos, a través de su vicesecretaria de comunicación, Marta González, sobre su política de pactos.

Para los populares, esas palabras sólo pueden decir dos cosas, que o Ciudadanos planteará como condición, como hizo con Rajoy, que Sánchez no sea presidente, en una futura negociación del Gobierno central, o que el partido de Rivera esté dispuesto a llegar a pactos con el PSOE en comunidades autónomas, que es no firmarlos con Sánchez, sino con el PSOE. Y ahí saltan las alarmas, porque lo que el PP se teme es que Ciudadanos quiera compensar el desgaste y las críticas que ha recibido por pactar en Andalucía con el PP, con el apoyo de Vox, dando otros gobiernos, ahora en manos del PP, a los socialistas, con el mismo argumento que dio en Andalucía para quitárselo, la necesidad de regeneración.






Los populares no quieren perder plazas como las de Madrid y Castilla y León

Si eso es lo que pretende Ciudadanos, los gobiernos de Madrid, Castilla y León, La Rioja, o Murcia, que llevan en manos del PP más de 20 años, podrían peligrar para los populares, que tienen las esperanzas puestas no sólo en mantener los actuales gobiernos, que el PP logró en uno de sus peores momentos, lo que le hizo perder plazas fuertes como el Ayuntamiento de Madrid, Extremadura o Castilla-La Mancha.

La dirección del PP es consciente de que Casado no puede perder –que significa no gobernar aunque gane– sobre todo en Madrid y en Castilla y León, que son dos de los buques insignias del poder del PP, como en su día lo fue Valencia o el Ayuntamiento de Madrid. Haber conseguido Andalucía no compensaría la pérdida de alguno de esos feudos.

Ahora, la dirección del PP teme que Pablo Casado haya sido muy triunfalista cuando tras el pacto en Andalucía subrayó en varias ocasiones que la alianza que había conseguido en Andalucía para quitarle el gobierno al PSOE, a pesar de haber ganado las elecciones, era exportable a otros ayuntamientos y comunidades autónomas, y ya veía posibilidades, incluso, de ganar la alcaldía de Madrid, si quedaba por encima de Ciudadanos, con el apoyo de Vox, algo impensable hace apenas unos meses.


El efecto compensación tras el pacto en Andalucía

El PP veía ya también la alianza para llegar al Gobierno de España, cuando Pedro Sánchez convoque elecciones. Sin embargo, ahora ven las orejas al lobo y se temen que la incomodidad que se vio en las filas del partido de Rivera al completar la mayoría necesaria en Andalucía para que no gobernara el PSOE, y el intento de hacerse perdonar el pacto y demostrar que no se les puede encasillar en el centro derecha, porque son un partido de centro, que tiene como principal objetivo la regeneración allí donde los partidos gobiernan desde hace demasiados años, pertenezcan al PP o al PSOE.





Por eso, ayer la vicesecretaria de comunicación del PP, Marta González, pidió a Albert Rivera “que parecía querer pedir un pacto con el PSOE” que aclare “si lo que pretende es “fortalecer al PSOE y sus coalición de izquierda”. Este temor lo pondrá Pablo Casado también como centro del discurso del PP, con el planteamiento a sus seguidores de que “si quieres un gobierno del PP es necesario que votes al PP”, porque si no, al final ese voto puede acabar dando el Gobierno al PSOE.








Fuente: LA Vanguardia

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