La española Carolina Marín tiene como mayor motivación ser la mejor jugadora de bádminton de la historia, algo para lo que lleva trabajando toda su vida. «Por eso quiero ir a por la medalla de oro el año que viene en los Juegos Olímpicos de Tokio y también quiero ganar el Campeonato del Mundo en Huelva en 2021″.

Sus retos y sus objetivos están claros y su ambición fuera de toda duda. «Siempre hay un camino para llegar a conseguir esos objetivos y gracias a todo mi equipo trabajamos muchísimo para llegar a esos grandes torneos en la mejor forma posible e ir a ganarlos», confiesa la de onubense en una entrevista concedida al Comité Olímpico Español.

A favor de aplazar los Juegos

Ya campeona de todo, pero con un futuro esplendoroso, Marín reconoce que espera «seguir disfrutando del bádminton por muchos años más, seguir ganando grandes cosas y sobre todo ser muy feliz».

Lo que además tiene claro es que el aplazamiento de los Juegos de Tokio le ha beneficiado claramente, porque podrá llegar mejor recuperada de esa lesión de rodilla que la tuvo aparta del circuito durante muchos meses. «Mi cabeza no estaba concentrada al 100% en el bádminton. Estuvimos viviendo con incertidumbre y angustia durante varias semanas. Ahora sabes que queda un año y pico y que hay mucho tiempo para llegar a tope e ir a por esa medalla de oro».

Sobre estos meses pasados tan complicados, explica que los ha pasado en Huelva en casa de su madre. «He tenido la suerte de que mi entrenador Fernando me pudo mandar dos máquinas que tenía en su casa por un transportista, y gracias a esas máquinas y también gracias a una amiga de mi madre que me dejo una bicicleta estática he podido mantener la mejor forma posible», cuenta la andaluza.

«Al final he estado dos meses y medio sin coger una raqueta y un volante. Eso sí que se ha notado porque he perdido todo el tacto, pero bueno, ya vamos recuperándolo», va matizando sobre la vuelta progresiva a los entrenamientos.

Buenas sensaciones en el regreso

«Empezamos a entrenar hace más o menos un mes y era la primera vez que había pasado tanto tiempo sin jugar a bádminton desde que tenía ocho años. Tuve sensaciones raras, pero la verdad es que me he sorprendido a mí misma porque las sensaciones han sido buenas. Me falta algo de explosividad, esos cambios de sentido y de ritmo que son muy agresivos. Eso lo iremos metiendo poco a poco. Hay que tener cuidado para evitar todas las lesiones posibles».

Además, la triple campeona del mundo también agradeció al COE todo su trabajo y dedicación. «Admiro mucho a Alejandro Blanco, es una persona que siempre me ha ofrecido toda su ayuda y sé que pudo contar con su apoyo».

Practicodeporte@efe.com




Fuente: Agencia Efe

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