Manuela Carmena, durante su discurso en el pleno de investidura de este sábado. En vídeo, el discurso íntegro. KIKE PARA / epV

Manuela Carmena ha cerrado este sábado su mandato de cuatro años cuando le ha entragado el bastón de mando a José Luis Martínez Almeida. “Manuela, ya estarás siempre en la memoria de todos los madrileños. Nunca dejarás de ser alcaldesa de Madrid”, le correspondió con aprecio el nuevo alcalde. La exjueza ha intentado imprimir un carácter diferente a la política. “Queremos gobernar escuchando, que nos llamen por nuestro nombre de pila, que nos tuteen, que sepan que somos sus servidores”, dijo en su primera intervención como alcaldesa. En la última, este sábado, ya como exregidora, ha pedido “cuidar la democracia”.

“Debemos cuidar la democracia y me seguirán oírlo decir siempre donde esté, porque los que sabemos lo que nos costó traer a este país la democracia, fue tanto esfuerzo, fueron vidas, que no lo podemos olvidar”, ha dicho. Carmena militó en el Partido Comunista en la clandestinidad para luchar por la democracia durante la dictadura franquista. Con otros jóvenes abogados laboralistas fundó un despacho en la calle Atocha. Cinco de sus compañeros fueron asesinados por un grupo terrorista de ideología ultraderechista.

Carmena ha apelado a “cuidar la democracia como cuidamos los afectos, las amistades, los amores y también las instituciones, que es la estructura de paz que permite la vida social, nuestras ilusiones y el desarrollo personal”. Y ha añadido: “Cuantos más sectores vulnerables hay, más se necesita la democracia”.

Ante un pleno donde por primera vez se sienta Vox, que cuestiona las teorías de género y llama a las agresiones machistas violencia intrafamiliar, la exalcaldesa ha entroncado el término “cuidar” con el feminismo. “Es un movimiento que ha significado la mayor revolución del mundo sin que haya habido una gota de violencia”, ha dicho. “El movimiento feminista jamás fue violento”, ha insistido y ha recordado que las estadísticas de mujeres asesinadas por la violencia machista ronda el millar.

La exalcaldesa ha ahondado en el mensaje que ha sido un eje de su mandato y que todavía espera que cale en la política tras su marcha: “Cuidar la democracia es saber que no podemos seguir insultándonos, descalificándonos, injuriándonos, empleando manipulaciones de toda índole, mentiras si es necesario, para llegar al poder”.

Carmena ha querido recordar que su grupo, Más Madrid, ganó “estrepitosamente las elecciones” y consideró una “indiscutible paradoja” no poder gobernar tras haber conseguido más de 500.000 votos. Comparó su situación con la que le llevó a ella al poder en 2015, cuando ganó Esperanza Aguirre pero la suma de las izquierdas entonces sí le permitió gobernar. Del PP le separaba entonces un concejal. Ahora le aventaja en cuatro, 19 frente a 15. “Y con esto lo que les quiero decir, y faltaría más que no hiciera yo esta manifestación, creemos en los pactos, pero creyendo en estos, hay que saber cuál es la situación sociológica sobre la que se asientan, y no es lo mismo”, ha subrayado en un discurso de despedida duro en el que no quiso dejar nada sin decir y que ha arrancado alguna protesta desde la tribuna donde se sentaban los invitados del Partido Popular. “Nunca el PP ha tenido menos votos que hay. Qué paradoja”.

Situación “excelente”

Para la exregidora, “el nuevo gobierno tiene muchísima suerte” porque hereda una “situación económica”, con la deuda reducida a la mitad, y porque se están concluyendo viviendas y equipamientos, como el estadio Vallehermoso, que había sido “un agujero desde 2006”.

Carmena ha pedido a Almeida que no olvide a ese medio millón de votantes que querían una ciudad diferente, a quienes agradeció la confianza en su gestión. “Les dejamos un Madrid que sabe el gobierno que quiere, tolerante, sencillo, honesto”. La exalcaldesa ha confiado en que el nuevo regidor sea “un alcalde abierto” y en que “lo de gobernar para todos sea de verdad”.

Tras su intervención, mientras volvía al escaño de concejala —al que renunciará mañana—, el pleno al completo aplaudió, incluidas las bancadas que antes fueron su oposición. Fuera del Palacio de Cibeles le esperaban más aplausos y abrazos. Una concentración de ciudadanos convocada con el lema “Gracias, Manuela” aguardaban para decir adiós a la alcaldesa que, como decía Almeida, nunca dejará de serlo.

Carmena en la concentración organizada en Cibeles para despedirle. DAVID ARENAL

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Fuente: El Pais

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