Carlos de Inglaterra ha cumplido esta semana 50 años como príncipe de Gales. Desde su nacimiento fue el heredero, pero en 1969 su madre lo invistió como tal en una ceremonia que tuvo lugar en el castillo de Caernarfon.

Carlos tenía 20 años y la reina Isabel, 42, y ambos debieron de calcular que pasado medio siglo el ya llevaría un tiempo en el trono y ella, en el más allá. Pues no, resulta que Carlos se ha convertido, a sus 70 años, en el príncipe heredero que lleva más tiempo siéndolo de la historia.

Jordi y Carmen.El periodista entrevistó a la baronesa en el museo Thyssen, pero fue ella quien hizo promoción de su propia colección
(Atresmedia)






Esta semana, la reina Isabel ha ofrecido una recepción para conmemorar la fecha en la que el eterno heredero estuvo acompañado por toda su corte familiar. Su mujer, Camila, sus hijos Guillermo y Enrique y sus nueras Catalina y Meghan, esta última embarazada del próximo miembro de la familia real británica. Todos en santa armonía por respeto a la soberana británica, quien les enseña que están allí para servir y no para dar de qué hablar. Lo que debe de sufrir Isabel con los comentarios sobre las esposas de sus nietos. Pero todos tienen claro que no pueden contestar. No sería el caso de Rania de Jordania, que harta de que sólo se hable de sus modelos ha dicho: “Me define mi trabajo, no mi vestidor”. Pues chica, no te vistas como una celebridad.

Lo hizo la infanta Elena mientras estuvo bajo la égida de Jaime de Marichalar. Ya no gasta tantos modelitos, pero le ha quedado el estilo, aunque ahora tiene problemas más graves. En los últimos días, desde la Zarzuela se ha llamado al orden a Felipe y Victoria de Marichalar, ya que los jóvenes se han identificado políticamente al acudir respectivamente a la manifestación de Colón (convocada por PP, Cs y Vox) y a la fiesta de Pachá en la que pinchó discos el líder de Vox.

Victoria de Marichalar. La  hija de la infanta Elena, al igual que  su hermano y los  Urdangarin  son familia del Rey pero no familia real
Victoria de Marichalar. La hija de la infanta Elena, al igual que su hermano y los Urdangarin son familia del Rey pero no familia real
(USG / GTRES)






Los sobrinos del Rey ni son familia real, ni tan siquiera tienen un título nobiliario, pero sí deben, aunque sólo sea por no contaminar la imagen de neutralidad de la Corona, abstenerse de manifestaciones políticas. Ahora que empieza a superarse el trauma Urdangarin, sólo faltan los Marichalar.

Tampoco tiene título, y eso le duele más que nada, Carmen Cervera, lo de baronesa es sólo un tratamiento. En su día, el fallecido Luis Gómez-Acebo, esposo de la infanta Pilar, e intermediario en la venta de la colección Thyssen a España, gestionó ante el rey Juan Carlos un título nobiliario para Tita Cervera, que seguramente merecía como mecenas pero que perdió por lo que en la Zarzuela se interpretó como un acercamiento inadecuado.








Fuente: LA Vanguardia

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