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Cancelada la gira de Dudamel con la orquesta joven de Venezuela por EE UU | Internacional


Gustavo Dudamel, con miembros de la joven orquesta en febrero de 2016 en Caracas. Ariana Cubillos AP | Atlas

Las consecuencias empiezan a llegar. El reto del director de orquesta Gustavo de Dudamel a Nicolás Maduro le ha costado una gira. Fue una crítica que cayó como una bomba en la línea de flotación del régimen. Cuando el músico lamentó el asesinato de Armando Cañizales, de 17 años, violinista del Sistema de Orquestas que él lidera, sabía que sus palabras quemarían. Cañizales cayó en una revuelta de un tiro en la cabeza. El asunto no quedó ahí. Dudamel fue más allá al publicar un artículo en EL PAÍS, contra la Asamblea Constituyente.

Entonces, comenzó la persecución. Maduro le dio un aviso por televisión el pasado 18 de agosto. En uno de esos monólogos con coristas del régimen que transmiten a todo el país, le espetó: “Bienvenido a la política, Gustavo Dudamel”, advertía. “No te dejes engañar y no ataques a quien ha sido el artífice de niños, niñas y jóvenes. Es muy fácil creer la mentira fresca, la mentira fácil y lanzársele al presidente Nicolás Maduro encima. Está bien, Gustavo Dudamel, que Dios te perdone por dejarte engañar”, continuó el mandatario.

El lunes por la tarde se confirmó una represalia mayor. La gira prevista por Estados Unidos con cerca de 200 jóvenes músicos del sistema no iba a producirse. Quedaba cancelada. Ya lo dijo también Maduro en su perorata televisiva: “El sistema de orquestas existe gracias a la revolución”.

Se equivocaba en parte. Lo creó José Antonio Abreu, hoy enfermo y retirado de la luz pública, hace más de 40 años. Y es cierto que Hugo Chávez lo impulsó con gran apoyo económico durante sus años en el poder. Pero el desguace que sufre el país por culpa de la deriva autoritaria a la que lo está abocando Maduro, resquebraja cada día a la institución musical. Puede que el actual líder lo dañe hasta dejarlo en un resquicio del pasado.

La intromisión política de los controles del Gobierno dentro del Sistema ya es imparable. Eso está obligando a muchos de los jóvenes que lo forman a abandonarlo sin ahorrar críticas, como ha hecho otro opositor, Wuilly Arteaga, a quien detuvieron por protestar violín en mano.

Las giras dependen del presupuesto gubernamental. Hace años, su gestión y dirección quedó en manos de la supervisión permanente del Gobierno. Sus responsables se encuentran con las manos atadas. Por eso, las críticas de Dudamel, duelen mucho más que las de los opositores. Hasta hace poco lo consideraban uno de los suyos, pero el músico se ha ido desmarcando decididamente de la órbita bolivariana.

Este lunes lo hizo desde su cuenta de Twitter, aunque con discreción. “Me rompe el corazón la cancelación de la gira por cuatro ciudades estadounidenses de la Orquesta Nacional Juvenil de Venezuela”, aseguraba. También agradeció la solidaridad de los centros donde se iban a producir las actuaciones: el Wolf Trap National Park for the Performing Arts, de Virginia; el Ravinia Pavilion, en Illinois y la Universidad de Berkeley, que iba a recibir a la formación para un programa especial de música y el Hollywood Bowl, en Los Ángeles, sede de la otra orquesta que dirige como titular Dudamel: la Filarmónica de la ciudad californiana.

Allí iban a recalar 180 músicos de entre 11 y 18 años, salidos de las filas de una organización que, según sus responsables, aúna en todo el país a 800.000 niños y jóvenes en los barrios más castigados de Venezuela. Las previsiones del propio Maduro son acercarse al millón, pero, el crecimiento, se anquilosa. También la falta de recursos, que han obligado a reducir el número de giras que realizaban hace 5 años, por ejemplo, por motivos económicos.

Ahora, la razón, es política. La de Estados Unidos hubiese sido una de las potentes exhibiciones de talento joven que demuestra el sistema por todo el mundo. Sus giras por el exterior dan idea de un método pedagógico que ha revolucionado la enseñanza musical. Sus principales orquestas, la Simón Bolívar, que dirige Dudamel desde la cima artística de la organización, o la Teresa Carreño, han triunfado por Europa, Asia y en toda América Latina. Periódicamente dan salida a los talentos más jóvenes, como iba a ser el caso de la gira suspendida por Estados Unidos.

Semanas antes, las críticas de Dudamel, habían sido demoledoras. Entró en materia política a fondo cuando en sus declaraciones anteriores, salvo la reacción ante la muerte de Cañizales, habían sido más tibias. Pidió “encarecidamente” al régimen chavista la paralización de los comicios para la Asamblea Constituyente y el inicio de negociaciones con la oposición. Nada fue atendido. Y a juzgar por la reacción de Maduro, ya es un enemigo. El castigo es suficientemente elocuente como para que, por el momento, Dudamel, se ahorre más comentarios. Empieza a pagar caro su paso al frente.




Fuente: El país

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