La dirección del PSOE prioriza la formación de Gobierno a los pactos territoriales, lo que mantiene la presión al máximo nivel a los socialistas navarros, que insisten en intentar presidir la comunidad foral con el apoyo de los nacionalistas de Geroa Bai junto con Podemos e Izquierda-Ezkerra. De conseguir su respaldo, la candidata socialista, María Chivite, necesitaría la abstención de Bildu. El PSN insiste en que no tiene nada que negociar con la izquierda abertzale, mientras en Ferraz preocupa la dependencia que podrían tener de Bildu a lo largo de la investidura en el caso de gobernar Navarra. En este contexto, la vicepresidencia Carmen Calvo ha subrayado este jueves que en el PSOE hay una «prioridad de situaciones» que empieza por el Gobierno central y que serán los órganos federales del partido los que den validez a los pactos territoriales.

«Cada partido tiene todo el derecho del mundo a hacer sus estrategias, complejas, combinadas», ha observado la número dos del Ejecutivo sobre el planteamiento de UPN -que en las autonómicas se presentó con PP y Ciudadanos bajo las siglas de Navarra Suma- de que sus dos diputados en el Congreso se abstengan en la investidura de Pedro Sánchez a cambio de que el PSN renuncie a la gobernabilidad en Navarra. Un escenario que no contempla la dirección de la federación socialista navarra, donde advierten que supondría la desaparición del partido en la comunidad foral. En 2007 los socialistas navarros se abstuvieron, a instancias de la dirección federal, para permitir la investidura del candidato de la derecha.

Otra derivada de lo que suceda en la comunidad foral podría ser la que Sánchez no se asegurase el respaldo de los seis diputados del PNV si en Navarra el PSN permite gobernar a la coalición de derechas. El secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, ha considerado «muy responsable y muy sensata» la oferta de UPN de explorar acuerdos para evitar que los independentistas vascos y catalanes decidan en Navarra y en el conjunto de España. «No me parece que deba ser a cambio de nada», ha observado no obstante el número tres del PSOE.

Consciente de la complicada situación en que se encuentran los socialistas por las diferencias de percepción entre Ferraz y una federación como la navarra afín a Sánchez, Calvo ha restado trascendencia a la ronda de contactos de Chivite con Geroa Bai, Podemos e Izquierda-Ezkerra. «Hay que entenderlo, están en un territorio complejo, por Navarra en sí misma y por las colaterales en relación al País Vasco y a la política nacional. Todo puede ser razonablemente entendible como mecanismo de trabajo», ha afirmado la vicepresidenta, que ha calificado las conversaciones de «prolegómenos» y «aproximaciones» consecuencia del «magnífico» resultado de los socialistas el 26 de mayo, cuando lograron 11 escaños. En lo que sí ha insistido Calvo es en «los muros infranqueables» con Bildu, algo que comparte el PSN. Ábalos también se ha mostrado comprensivo con que Chivite «intente, de acuerdo a los resultados, explorar las posibilidades para gobernar Navarra». «Creo que están en su derecho, creo que responden también a una necesidad de Navarra de que una formación progresista, no nacionalista, pueda equilibrar la situación política en Navarra. Todo eso lo valoramos positivamente, ahora bien, nosotros hemos insistido en que con la formación Bildu (…) no creemos que deban formar parte de ningún acuerdo de gobierno», ha remarcado el ministro de Fomento en funciones.

Podemos, dispuestos a gobernar con el PSN

Podemos, como el martes hiciera Geroa Bai, también se ve en un futuro Gobierno de Navarra liderado por los socialistas. Los portavoces de las delegaciones de las dos formaciones encabezadas por sus máximos dirigentes, María Chivite y Eduardo Santos, respectivamente, han manifestado al término de su primer encuentro, su disposición a llegar a acuerdos para el Gobierno de Navarra.

El objetivo es común, llegar a un acuerdo entre PSN (11 escaños), Geroa Bai (9), Podemos (2) e Izquierda-Ezkerra (1) para armar un Gobierno «progresista y de izquierdas», aunque este pacto solo sumaría 23 de los 50 escaños del Parlamento, lo que precisaría al menos la abstención de EH Bildu (7). Una alianza que cerraría el paso a la coalición que ganó las elecciones, Navarra Suma (UPN, Ciudadanos y PP), con 20 parlamentarios. El secretario de Organización del PSN, Ramón Alzórriz, tras la reunión con Podemos, ha afirmado que la dirección del PSOE no les ha transmitido «ningún mensaje negativo» respecto a la posibilidad de liderar un Gobierno en Navarra. Alzórriz, quien ha señalado que en la reunión ha habido «una buena sintonía» con Podemos, ha destacado que, en las elecciones autonómicas, «la ciudadanía navarra ha manifestado que la izquierda lidere el próximo Gobierno de Navarra en la figura de María Chivite».

El dirigente socialista ha recordado que el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, ha comentado que en su opinión Chivite no está «desafiando» a la dirección federal y, por tanto, ha considerado que en Navarra pueden negociar un futuro Gobierno y de hecho están «centrados en sumar esos 23 votos para poder liderarlo». Sobre la propuesta del candidato de Navarra Suma, Javier Esparza, de facilitar la investidura de Pedro Sánchez si hay acuerdo en Navarra, ha subrayado que el dirigente regionalista «tiene matrícula de honor en alta traición». «Nos lo hizo a nosotros en 2012 [ruptura del Gobierno de coalición UPN-PSN], a Pedro Sánchez en la moción de censura y en los presupuestos y ayer a sus propios socios del PP y Ciudadanos», ha sostenido Alzórriz, quien ha asegurado que «Esparza no es creíble: no va a ser presidente de esta comunidad». El coordinador general de Podemos Navarra, Eduardo Santos, ha declarado por su parte que, en esta reunión «cordial», ambas partes han estado de acuerdo en «constituir esa mayoría de izquierdas, de progreso, social y programática», sustentada por 23 escaños, para «dar la mayor estabilidad posible a esta legislatura».




Fuente: El Pais

A %d blogueros les gusta esto: