CaixaBank reunió ayer en Barcelona a más de 2.400 directivos en su convención anual. Durante el acto, el presidente, Jordi Gual, valoró muy positivamente la ejecución del plan 2015-2018 de la entidad, ya que se cumplieron “los principales objetivos” marcados.

En este sentido, Gual ha recordado que en los cuatro últimos años, CaixaBank ha reforzado claramente su liderazgo comercial en España y ha crecido en aquellos segmentos que se habían marcado como prioritarios: el crédito al consumo y a las empresas, la gestión del ahorro a largo plazo y el mundo de los seguros. El presidente también ha subrayado la plena integración de BPI en el Grupo CaixaBank.





Tras el balance del pasado plan, Jordi Gual ha puesto el foco en el futuro y ha advertido a los directivos de CaixaBank de los tres grandes cambios que condicionarán el futuro tanto del banco, como de la sociedad y de la economía, durante la próxima década: el cambio tecnológico, el climático y el demográfico.

El presidente de CaixaBank ha afirmado que esos tres grandes cambios van a provocar un cambio en el perfil de los clientes y en la estructura del sector: “La disponibilidad de datos y la tecnología de las plataformas globales da ventajas a las bigtech, pero estamos en un sector en el que la confianza es fundamental en la relación entre el cliente y la entidad financiera y esa relación de confianza es la mayor barrera de entrada para los nuevos competidores”.

El consejero delegado, Gonzalo Gortázar, añadió durante su discurso que la entidad financiera ha llevado a cabo un importante esfuerzo de saneamiento del balance que permiten al banco centrarse “todavía más” en su negocio “core” (central).

El consejero delegado ha querido resaltar el extraordinario esfuerzo de saneamiento del balance de la entidad que se realizó durante el año pasado, con lo que se consigue que “nos centremos todavía más en el negocio core de CaixaBank”. Para Gortázar se ha alcanzado “una reducción de riesgos y una rentabilidad en línea con el coste de capital exigido”, dentro de los objetivos planificados. También ha destacado la importancia de obtener una rentabilidad adecuada, “necesaria para mantener la confianza de los stakeholders y que, además, permite a la Fundación mantener una Obra Social de 520 millones de euros”.





Durante su intervención, Gonzalo Gortázar ha repasado las perspectivas a medio plazo, “dentro de un entorno desafiante, con unos tipos de interés bajos, un entorno muy competitivo y un cambio de comportamiento de los clientes que cada vez son más digitales y exigentes”. Por esa razón, para el consejero delegado de CaixaBank, “es necesario tener una máxima orientación a generar valor, estar cerca del cliente y ser eficientes”. Para Gortázar, la tecnología y la digitalización serán claves en los próximos años.








Fuente: LA Vanguardia

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