El fondo de inversión Portobello Capital se hará con más del 80 % del negocio en España de la operadora británica BT, que únicamente mantendrá la gestión de sus clientes con un perfil más internacional y que, incluso, se deshará de su red de fibra óptica en este país.

BT, hasta hora la tercera operadora de telecomunicaciones entre las empresas españolas tras Telefónica y Vodafone, ha anunciado así este lunes una venta que llevaba meses negociando y que aún está pendiente del visto bueno de las autoridades de defensa de la competencia, con lo que se espera quede concluida durante el primer semestre de 2020.

Las partes no han querido facilitar información sobre el importe de la venta, aunque orienta el hecho de saber que los clientes transferidos aportan una facturación de unos 270 millones de euros, lo que supone el 80 % de los 334 millones ingresados por BT en España en el último ejercicio completo.

La parte transferida -que seguirá dirigida por miembros del actual equipo directivo- corresponde al negocio más local de BT en España

Dicho negocio se dedica básicamente a servicios empresariales e incluye una cartera de unas 600 empresas, la mayoría de Ibex, según BT

La operadora no ha querido aclarar a Efe si entre las cuentas transferidas se incluyen Banco Santander, Sabadell o Inditex, sobre los que se ha publicado que quedarían en manos de BT como «clientes multinacionales». Se ha limitado a apuntar que mantendrá bajo su gestión «algunos de los bancos españoles líderes».

A ello se suman la red de la que se deshace BT, que incluye parte de los 5.600 kilómetros de fibra óptica sobre la que trabajan, entre propia (incluidas Barcelona y Madrid) y alquilada, así como tres centros de datos.

Con 1.200 empleados en España, BT ha confirmado a Efe que «no hay planificada ninguna reducción de plantilla como parte de esta operación».

Esta operación, permitirá a la operadora británica centrarse en «el suministro de servicios de red de última generación, ‘cloud’ (computación y almacenamiento en la nube) y seguridad a clientes multinacionales».

La compañía mantendrá su presencia en este país con oficinas en Madrid y Barcelona, además de puntos de acceso para conectarse a su red global y su centro de operaciones de ciberseguridad, ubicado en Las Tablas (Madrid).

Además, seguirá accediendo a su red española a través de un acuerdo mayorista alcanzado entre ambas partes, al tiempo que la parte adquirida por Portobello distribuirá también productos de BT.

En palabras del consejero delegado de BT Global, Bas Burger, con esta operación la compañía quiere centrarse en «lo que mejor sabe hacer»: dar conectividad segura y soluciones digitales a multinacionales, sin dejar de garantizar «la continuidad del negocio» tanto para ese tipo de empresas, como para las nacionales, cuyos contratos ahora cambian de manos.

Al igual que otras operadoras europeas, BT está deshaciéndose de sus negocios no estratégicos para sanear cuentas y ganar músculo financiero. En la actualidad acumula un resultado neto positivo en España, pero sus beneficios van en detrimento.

«Estamos muy satisfechos de invertir en uno de los proveedores líderes de servicios de telecomunicaciones para el mercado corporativo en España», ha añadido en un comunicado Luis Peñarrocha, socio fundador de Portobello Capital.

El fondo confía en «seguir invirtiendo» para acelerar el desarrollo de la empresa y convertirla en «un socio de referencia» en el desarrollo de servicios de conectividad, computación en la nube) y ciberseguridad para sus clientes.




Fuente: Agencia Efe

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