Tras la salida del Reino Unido, Gibraltar ha dejado de ser un asunto puramente bilateral entre Madrid y Londres. Para el acuerdo sobre la relación futura entre la UE y el antiguo socio, la Comisión Europea asumirá el control de la negociación sobre los aspectos de competencia comunitaria que afecten al Peñón, según explicó este lunes el negociador europeo, Michel Barnier.

Gibraltar por tanto, podría verse afectada por un pacto entre la UE y Londres que aspira a regular desde la libre circulación de bienes al acceso británico a mercados europeos como el financiero, los transportes (incluida la aviación) o la energía. La Comisión asegura, no obstante, que siempre recabará el visto bueno de España.

“En paralelo a las negociaciones que haya entre España y el Reino Unido sobre Gibraltar, no se excluye una discusión sobre ciertas materias comunitarias entre el Reino Unido y nosotros sobre Gibraltar”, aseguraba Barnier después de que se aprobaran este lunes las directrices comunitarias para la negociación. “Llegado ese caso”, añadió Barnier, “habrá una mesa especial [de negociación] paralela y el Reino de España estará asociado y deberá dar su visto bueno a cada uno de los elementos del acuerdo sobre Gibraltar”.

Según el proyecto de directrices, aprobado el lunes, el ámbito de aplicación del futuro acuerdo con Londres no incluirá a Gibraltar, tal y como se pactó en noviembre de 2018 para superar la amenaza de veto de España al acuerdo del Brexit. El Consejo Europeo y la Comisión suscribieron entonces una declaración que recogía la posibilidad de que la UE y el Reino Unido negociaran un acuerdo paralelo relativo al Peñón. Y aceptaron que, sin perjuicio de las competencias propias de la UE, “dichos acuerdos requieran el acuerdo previo del Reino de España”.

La declaración despejó las inquietudes del Gobierno español, que considera que dispone de la última palabra sobre los posibles pactos entre Bruselas y Londres que afecten a Gibraltar, considerado por Madrid como una colonia en territorio español. En principio, el veto español no impediría que el acuerdo general con Londres entrase en vigor.

El acuerdo de salida de la UE incluía un protocolo que recogía los acuerdos bilaterales alcanzados entre España y el Reino Unido en relación con Gibraltar. Esos acuerdos afectan, entre otras cuestiones, a los derechos de los trabajadores fronterizos, la cooperación fiscal o la lucha contra el contrabando de tabaco.

El Gobierno gibraltareño de Fabián Picardo lamentó este lunes que las directrices asuman la posición española sobre la Roca.




Fuente: El país

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