El ministro de Exteriores en funciones, Josep Borrell, que fue el número uno en la lista del PSOE a las elecciones europeas, ha renunciado a su acta de eurodiputado y seguirá en su cargo, según ha adelantado eldiario.es y ha podido confirmar este periódico. Esta decisión no cierra la vía para que pueda ser designado de uno de los grandes puestos de la UE que estas semanas se están discutiendo entre los líderes de la UE.

Borrell fue el cabeza de cartel socialista a las elecciones al Parlamento Europeo del 26 de mayo y su candidatura se impuso en los comicios, con más del 30% de los votos.

El ministro se va a reunir con el presidente del Parlamento europeo en Bruselas donde participará en la inauguración de una sala en el cuartel general de la OTAN con el nombre del que fuera presidente del Gobierno español Leopoldo Calvo Sotelo, artífice de la entrada de España en la Alianza y luego explicará su decisión antes los medios de comunicación.

Borrell, quien fue presidente del Parlamento Europeo entre 2004-2007 es uno de los principales candidatos españoles a ocupar uno de los cinco grande puestos europeos que se deben dirimir en los próximos días. Pendiente de renovación están las Presidencias del Parlamento, la Comisión y el Consejo europeos, así como el puesto de Alto Representante para la Política Exterior de la UE (que automáticamente ocupa una de las vicepresidencias de la Comisión) y, en breve será necesario elegir al próximo presidente del Banco central Europeo.

Ser eurodiputado no es condición para ocupar ninguno de estos puestos, por lo que Borrell seguiría estando entre los principales candidatos y a la vez no se ve obligado a abandonar la cartera de ministro, al menos hasta que se conforme el próximo Gobierno.  En uno de los últimos actos de Borrell en su ministerio, el político aseguró que “en los últimos 10 años, Europa ha vivido un continuo proceso de improvisación”, en referencia a las medidas de emergencia que se han ido articulando a raíz de la crisis del euro, la migratoria y la nueva confrontación con Rusia, entre otros retos. Borrell admitió que España considera insuficientes los avances realizados en la arquitectura del euro. El más reciente es el presupuesto para los países de la moneda única, que de momento no incluye ningún esquema de estímulo para momentos de crisis. “Es inviable quedarse con el euro sin avanzar en su estructura”, sentenció.




Fuente: El Pais

A %d blogueros les gusta esto: