El exfutbolista Borja Fernández, el presidente del Huesca, Agustín Lasaosa, y el médico del club, Juan Carlos Galindo, han sido puestos en libertad con cargos después de declarar y de responder a las preguntas del fiscal y del juez de Primera Instancia e Instrucción número 5 de Huesca, dentro de la Operación Oikos contra el amaño de partidos a través de las apuestas.

Lasaosa y Borja Fernández están siendo investigados, según el Tribunal Superior de Justicia de Aragón, de corrupción en el deporte y como presuntos cooperadores en un delito de estafa. Ambos han salido con una fianza de 50.000 euros (que deberán abonar en el plazo de 10 días) y deberán presentarse los días 1 y 15 de cada mes en los juzgados, junto a la prohicibión de salir del territorio nacional, retirada de los pasaportes y obligación de comunicar cualquier cambio de domicilio.

El primero en salir fue Galindo, que abondonó los juzgados y también deberá presentarse los días 1 y 15 de cada mes. El médico comenzó la ronda de declaraciones después de llegar acompañado de Lasaosa, poco después de las nueve de la mañana, y de presentar ambos sus testimonios por separado. El abogado de Galindo, Bernardo del Rosal, explicó después de la vista: “Ha reivindicado su inocencia y que no tiene absolutamente nada que ver con ninguna trama de apuestas. Se ha desvinculado de cualquier trama de amaño de partidos, ha dicho que no ha recibido jamás ningún tipo de dinero vinculado a actividades ilegales o ilícitas. Ha quedado en libertad con el cargo de un delito de corrupción en el deporte. Su señoría ha suprimido la organización criminal y el blanqueo de capitales”.

Antes de las once llegaron al Palacio de Justicia de Huesca los cuatro futbolistas detenidos: Raúl Bravo (considerado el cabecilla de la trama), Carlos Aranda, Borja Fernández e Íñigo López. Bravo, Aranda y López han de prestar declaración a lo largo de la tarde.

La investigación comenzó con la denuncia de un supuesto amaño en el Huesca-Nàstic (0-1) correspondiente a la penúltima jornada de la pasada temporada en Segunda División. Según las investigaciones, el encuentro fue amañado por 200.000 euros. La mitad de esa cantidad se abonó antes del encuentro, y la otra mitad cuando se confirmó el resultado arreglado: 0-0 al descanso y 0-1 al final. «Las apuestas se hicieron a través de los mercados asiáticos de juegos de azar, mucho más laxos en los controles y que dan grandes dosis de anonimato a estas mafias”, explican fuentes policiales. La falta de límites en las apuestas en estos mercados de Asia los convierten en el gran foco de estas redes ilegales.

El informe de la UEFA sobre ese encuentro tampoco deja dudas al respecto. «Hay pruebas claras y apabullantes de que el curso o el resultado de este partido fue influido excesivamente con intención de obtener beneficios corruptos de las apuestas. Las pruebas de las apuestas indican básicamente que los apostantes tenían conocimiento previo de que la SD Huesca iba a perder el partido”, explica el organismo europeo en un documento remitido el 29 de mayo de 2018, dos días después del encuentro, a la federación española y LaLiga.

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Fuente: El Pais

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