La cálida amistad que unía a Pau Gasol y Kobe Bryant sigue emocionando al deportista español casi un mes después de la muerte del estadounidense en un accidente aéreo. Gasol ha recordado este viernes su relación con la estrella de la NBA y cómo vivió las horas del aciago suceso en una entrevista en Los Angeles Times. El catalán explica que estaba conduciendo tras un partido de baloncesto en Barcelona cuando su mujer empezó a recibir mensajes que alertaban del accidente de helicóptero que había sufrido Bryant. «Me enseñó un titular. Mi cara se quedó blanca. No hablamos en los siguientes dos minutos. Llegué a casa y empecé a llorar», narra en la entrevista.

Pau, que forjó su amistad con Bryant en las seis temporadas que compartieron en Los Angeles Lakers entre 2008 y 2014, no se lo pensó dos veces antes de tender la mano a la familia de su amigo. «Invité a Vanessa a venir a mi casa conmigo y con mi esposa y le dije que nos pidiera cualquier cosa, ese día y siempre», comenta. El español quería «estar cerca» de los hijos de Kobe, a quien recuerda como su «hermano mayor», por la cantidad de consejos que le ofreció cuando compartían equipo. «Era un padre brillante y una gran persona», afirma Pau.

El consejo más especial de la Mamba Negra, como se hacía llamar Bryant, se lo dio después de los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008, donde la selección de Estados Unidos, liderada por Kobe, le arrebató el oro a España en la final. «Además, veníamos de perder la liga contra los Celtics», apunta Gasol. En el primer entrenamiento de la temporada siguiente, Bryant apareció con la medalla colgada del cuello. «La metió en mi taquilla y me dijo: ‘La temporada pasada perdimos la final y fue muy doloroso. Tú además has perdido la final olímpica. No permitas que pase otra vez. Esta temporada tenemos que ganar el anillo’. Era un líder, un ganador», recuerda Pau. Y vaya si surtió efecto. «En 2009 ganamos el anillo contra Orlando y gané el Europeo con España. Fue uno de los mejores años de mi carrera», señala.

Gasol también ha recordado con emoción el legado de Bryant y su mensaje de «dar cada día lo mejor de uno mismo». El pívot español ha destacado la trascendencia de su figura y ha emplazado al mundo del baloncesto a mantener su herencia. «Tenemos que dar continuidad a lo que él construyó para mantenerle vivo», añade. La imborrable huella de Bryant permanece en el deporte y fuera de él. «Fuera de las canchas era el Kobe cálido, no el killer. El padre, el marido, el amigo», comenta Pau.

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Fuente: El Pais

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