La tecnología ha revolucionado nuestras vidas, y un conocimiento infinito a través de un dispositivo en nuestro bolsillo ha facilitado nuestro estilo de vida. En el ámbito de los negocios, se ha mejorado la capacidad de las empresas para expandirse a nuevos mercados.

Pero no todo son ventajas. En 2011, la OMS clasificó la radiación de los teléfonos inteligentes como “posiblemente carcinogénica par a los seres humanos”. Con ayuda de investigaciones científicas y opiniones de expertos de la ciencia, se creó un diseño 3D de cómo sería nuestro cuerpo en un futuro, con cambios físicos debido al uso constante de teléfonos inteligentes, computadores portátiles y otras tecnologías. El diseño, llamado Mindy, refleja los cambios que se producirían, así como una espalda inclinada 90º hacia delante, un cráneo más voluminoso pero con un cerebro más pequeño y los dedos adoptarían una posición natural que sería la misma a la que hacemos cuando agarramos algo, concretamente un dispositivo móvil.

Cuando nos sentamos enfrente del ordenador, adoptamos una postura incorrecta con la espalda inclinada y mirando frecuentemente hacia abajo. Pasa lo mismo cuando estamos utilizando el teléfono móvil, donde tenemos la cabeza agachada y el cuerpo inclinado, con una posición como si nos estuviéramos escondiendo de algo, llevando la cabeza y la espalda hacia el pecho. El cuello se mantiene tenso al tener que hacer más esfuerzo para soportar el peso de nuestra cabeza, lo que provocaría que nuestro cuello también adopte cambios. “Pasar horas mirando tu teléfono te tensa el cuello y te quita el equilibrio. En consecuencia, los músculos de su cuello deben realizar un esfuerzo adicional para sostener su cabeza. Estar sentado frente a la computadora en la oficina durante horas y horas también significa que su torso está sacado frente a sus caderas en lugar de estar amontonados y alineados”, explica Caleb Backe, experto en salud y bienestar de Maple Holistics, a TollFreeForwarding.

Nuestro cerebro sería más pequeño

Los brazos y el cráneo también se verían influenciados por el uso reiterado de dispositivos móviles u ordenadores. Mientras que nuestra mano adoptaría una posición llamada “garra de texto”, así como una condición acuñada donde los dedos toman la forma con la que agarramos el teléfono móvil, el codo tomaría una inclinación de 90º, tal como es la posición cuando tenemos algo agarrado, posición llamada “codo de telefóno inteligente”.

Por su parte, el cráneo sería más grueso. La radiación de los teléfonos inteligentes puede afectar el rendimiento de la memoria y podría causar serias implicaciones para la salud cuando se expone al cerebro. Los cráneos de los niños, más delgados, absorben hasta tres veces más radiación que los cerebros adultos, y los efectos son particularmente graves. Debido a esto, el cráneo aumentaría su grosor para protegerlo de cualquier daño.

Pero el hecho de que el cráneo sea más grande no quiere decir que el cerebro también lo sea. Al contrario, el tamaño del cerebro disminuiría. Los grandes avances tecnológicos hace que tengamos que utilizar menos el cerebro, y ahora el ser humano hace mucho menos para sobrevivir. “La teoría de la evolución apuntaría a un ser humano más pequeño en el futuro. Esto se debe en gran parte al hecho de que la supervivencia ya no depende de ser la persona más grande y fuerte de la especie”, asegura Adina Mahalli de Enlightened Reality. Además, se desarrollaría un segundo párpado, en la parte lateral del ojo proveniente de otro párpado interno que nos protege de la exposición excesiva a la luz de los dispositivos tecnológicos. “Los humanos pueden desarrollar un párpado interno más grande para evitar la exposición a la luz excesiva”, indica Kasun Ratnayake, de la Universidad de Toledo.

Por último, también se vería influenciada la salud mental. Estudios recientes han desarrollado un vínculo entre el uso de las redes sociales y sus efectos en la salud mental del individuo. Cuanto mayor el el uso de las redes sociales, más disminuye el bienestar a largo plazo y aumenta la ansiedad, el estrés y la depresión.

Consejos para mantener la salud en la oficina

Por suerte, estos cambios se producirían dentro de bastante tiempo. La tecnología mejora la rentabilidad de casi cualquier negocio, pero también hay algunos hábitos como hacer ejercicio que podrían retrasar estos cambios. “Animamos a nuestros empleados a tomar descansos regulares. “Los alentamos a que se levanten de sus escritorios para hacer descansos regulares, estirar un poco las piernas y dar un descanso a sus ojos al mirar una pantalla. El ejercicio es una forma obvia de reducir el estrés y mejorar la salud y el bienestar de cualquier persona, pero también limita inadvertidamente el uso de la tecnología”.




Fuente: La Razón

A %d blogueros les gusta esto: