Hace poco más de un año que el restaurante Jardín (Alcúdia) pasó a llamarse Maca de Castro. No fue un cambio más, planteado por la chef, como quien cambia el menú o renueva la vajilla. Hacía tiempo que desde su entorno se lo sugerían pero ella que siempre esquivó el protagonismo, no dio el paso hasta que salió reforzada tras una crisis y sintió que su propuesta era más personal que nunca.

En la espléndida cocina del restaurante, abierta a la sala, la chef mallorquina lleva todo el peso de la creatividad. Tuvo en su día un departamento de I+D, pero el equipo se fue disgregando y hoy quienes lo formaban tienen proyectos propios. Desde entonces ella crea cada uno de los platos de un repertorio que refleja su sensibilidad e intuición.





Reducción de cigalas con ensalada y ajo tierno
(Maca de Castro)

Además del paso por una serie de cocinas que la marcaron, como Mugaritz o Zuberoa, si hay algo que ha dejado huella en su trabajo es la curiosidad y el deseo de seguir aprendiendo siempre, viajando durante los inviernos para conocer mundo y explorar sabores mientras trabajaba en cocinas de distintos lugares. Es una práctica que mantuvo hasta que abrió con su hermano un restaurante en Uruguay, que el año pasado decidió cerrar para centrarse más en Maca de Castro.

Allí compagina la mirada hacia la despensa más cercana, el uso y el realce de productos de su entrono, a veces poco habituales en la alta cocina, y especialmente del huerto al que se acerca todas las mañanas para recoger las verduras, hortalizas y plantas, con esa otra mirada al horizonte en busca de otros sabores e ideas. Esa atención a lo cercano con amplitud de miras es parte de la magia de una cocina franca y a la vez sutil y sabrosa.


La atención a lo cercano con amplitud de miras es parte de la magia de una cocina franca, sutil y sabrosa






El menú, que entregan al comensal en un librito exquisitamente editado, incluye en la primera página la lista de la compra en la que aparecen los ingredientes en torno a los que gira cada plato.

La artemisa, infusionada en un reconfortante caldo de codorniz y garbanzos con semillas tostadas; la hoja del haba sobre la que descansa el ajo tierno, el tuétano y las espardeñas en uno de los deliciosos mar y montaña, como el que elabora con raïm de pastor en un mollete con butifarró y anguila de la zona.

(Maca de Castro)

Cidra, remolacha, brócoli o almendra tierna en un recorrido exquisito que desemboca en postres tan originales y sabrosos como el helado de pino con piñas en almíbar y horchata de piñón o el biscocho de aceite borracho con guisantes tiernos y queso de cabra.

Remolacha con jugo de pies de cerdo
Remolacha con jugo de pies de cerdo
(Maca de Castro)






(Maca de Castro)


Maca de Castro

Carrer dels Tritons, s/n, 07400, Illes Balears











Fuente: LA Vanguardia

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