Salud

Así despierta un cáncer dormido


Científicos del Laboratorio Cold Spring Harbor (CSHL, por sus siglas en inglés), en Estados Unidos, han determinado una de las formas en que los cánceres en remisión pueden volver a la acción. Este conocimiento ha inspirado una nueva idea de tratamiento diseñada para prevenir la recurrencia del cáncer y la metástasis, informa Europa Press.

Incluso después de un tratamiento exitoso contra el cáncer, las células cancerosas latentes que no se dividen y que previamente se desprendieron del tumor original pueden existir aún en cualquier parte del cuerpo. Si se despiertan, estas células pueden proliferar y convertirse en tumores metastásicos. Un equipo de CSHL que estudia la metástasis a los pulmones ahora ha identificado señales que acompañan a la inflamación que pueden despertar células cancerosas inactivas.

Si la inflamación puede causar recidiva del cáncer directamente, y si es así, no ha estado claro. En su nueva investigación, el equipo demuestra que la inflamación pulmonar mantenida, incluida la causada por la exposición al humo del tabaco, puede hacer que las células latentes del cáncer de mama y próstata que han viajado a los pulmones despierten y comiencen a dividirse. Estas células ahora pueden formar una metástasis en los pulmones. La metástasis representa la mayor parte de la letalidad de los cánceres más comunes.

Es importante destacar que el equipo, liderado por la profesora asociada de CSHL Mikala Egeblad e investigadores del Instituto de Cáncer Dana Farber y UC Davis, también demuestra una forma de bloquear la señalización que despertó las células cancerosas inactivas, un concepto que podría prevenir la recurrencia del cáncer o disminuir su frecuencia.

El equipo de Egeblad demostró que la inflamación pulmonar mantenida, causada ya sea por exposición de los ratones al humo del tabaco o a un componente de la bacteria conocida como endotoxina, indujo a los glóbulos blancos comunes llamados neutrófilos a despertar las células cancerosas adormecidas cercanas de una manera extraordinaria.

Los neutrófilos, de los que normalmente dependemos para matar a los invasores como las bacterias y los hongos, tienen varias formas de vencer a sus presas. Una es expulsar su ADN al espacio más allá de la membrana celular. Atacado con enzimas tóxicas, este ADN expulsado forma una trampa transparente como una red (llamada trampa extracelular de neutrófilos o NET) que puede matar a un patógeno.

La nueva investigación muestra que la inflamación pulmonar mantenida causa la formación de NET en el área alrededor de las células cancerosas latentes. Dos enzimas en las NET, llamadas NE (elastasa de neutrófilos) y MMP9 (metaloproteinasa de matriz 9), interactúan con una proteína en un tejido llamado laminina. En secuencia, primero NE y MMP9 realizan cortes en proteínas lamininas, lo que cambia la forma de la proteína, exponiendo una nueva superficie, llamada epítopo.

Este epítopo, cuando es reconocido por las células cancerosas aletargadas cercanas, estimula la señalización que despierta las células cancerosas. «Las células cancerosas latentes reconocen esa nueva forma de laminina y dicen: ‘deberíamos empezar a crecer nuevamente», relata Egeblad.

El equipo creó un anticuerpo para bloquear el epítopo expuesto en las proteínas lamininas. En ratones, esto evitó el despertar de células cancerosas aletargadas cercanas. Se ha comenzado a trabajar para optimizar el anticuerpo y compararlo con otros enfoques para interferir con los NET, con la esperanza de que eventualmente se realicen ensayos en personas. EP




Fuente: La Razón

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