“Viva la gente, abajo los dictadores del mundo”, ha gritado el cantaor Manuel Gerena antes de bajarse del improvisado escenario instalado en el aparcamiento de la urbanización Rosa Luxemburgo de Aravaca. A pocos metros, el cantautor Luis Pastor, que este domingo debía actuar en las fiestas del barrio junto a su hijo Pedro, pero fueron vetados por el Ayuntamiento de Madrid. En contrapartida, las asociaciones vecinales han organizado un concierto alternativo que ha desbordado sus previsiones: esperaban a 300 personas y han aparecido casi 3.000. “No querían un concierto y hemos hecho un festival”, repiten algunos de los artistas que participan en la protesta, que alterna lectura de poemas reivindicativos y actuaciones musicales.

El público se agolpaba en las inmediaciones de la explanada, junto a un centro comercial rodeado de árboles y columpios, horas antes de que comenzara el acto, a las seis de la tarde. Han aprovechado para adherirse al manifiesto en apoyo a los artistas censurados, titulado Por una cultura sin censura. Había tanta afluencia que, para firmar, debieron hacer cola durante varios minutos en la mesa instalada para tal fin. Las pancartas con el lema del manifiesto, y otros como “la cultura se protege compartiéndola”, engalanan el espacio, donde no cabe ni un alfiler. “Vengo de Vallecas para luchar contra la censura. Este Ayuntamiento no quiere dar voz a la gente que no piensa como ellos”, asegura Jesús Muñoz, de 76 años.

Había ganas de fiesta y eso se ha notado desde el principio, cuando el actor Carlos Olaya, conductor del acto, ha tomado la palabra para decir que “la cultura y el poder nunca se pueden llevar bien porque la cultura es libre”. El público le ha dedicado vítores y un aplauso atronador, pero Olaya les interrumpió para advertirles de que “vienen tiempos duros”. El actor también ha reivindicado el papel de los cantautores, “los únicos que seguís vigilando mientras otros duermen”. La periodista Olga Rodríguez, que le acompaña en la presentación de la protesta, se encargó de poner nubarrones negros en una plácida tarde soleada: “Si no actuamos, mañana serán otros los vetados”.

“Concesiones peligrosas”

“Estas cosas no serían necesarias si la vida política transcurriera con normalidad, porque no tendrían razón de ser”, ha reconocido Luis Pastor a EL PAÍS. El cantautor extremeño, cuya música ya censuró el franquismo, considera que hay “una involución en todos los derechos y las conquistas sociales alcanzadas hace 40 años”. En su opinión, en Madrid este hecho se da porque “Vox marca el paso y esas concesiones son peligrosas”. Su hijo Pedro ha destacado la respuesta de los artistas, pero sobre todo el de la sociedad civil, que ha dicho “que no acepta la censura”. Quizás por eso el actor Juan Diego ha pedido “la voz y la palabra” al leer con pasión los versos del poeta Blas de Otero y Alpargata ha cantado contra “la división del mundo”.

Les han sucedido otros solistas y grupos como Luciérnagas, Luis Ramiro, Alfonso Gardi o La Mare, para quienes “se está levantando el pueblo”. Al menos disfrutaba, algunos con cervezas incluidas. La actuación de Ismael Serrano, cuyas letras ha coreado el público al unísono, ha acabado de caldear a un público entregado con su célebre Papá cuéntame otra vez. Hasta la medianoche está prevista la actuación de Duende Josele, Rozalén o Los Fresser, que se negaron a actuar en sustitución de los Pastor cuando el Ayuntamiento quiso contratarlos. “Estamos en contra de estos vetos, sean del gobierno y del signo que sean. La política debe dejar de meterse en la cultura”, afirma Alberto, uno de sus miembros. Sin embargo, hoy han desfilado por la concentración miembros de PSOE, Más Madrid, IU y Podemos.

No es la primera vez que el Consistorio madrileño veta una actuación musical. Apenas unas semanas después de que PP y Ciudadanos alcanzaran el Gobierno municipal canceló el concierto de Def con Dos previsto para principios de julio en el distrito de Tetuán. “Nos llamaron 20 horas antes para avisarnos de que lo cancelaban. Y encima me han bajado la pensión, privatizan la sanidad y me han retirado la dependencia”, ha criticado entre vítores Luis Arribas, un jubilado que se maneja en silla de ruedas y que preside la Asociación de Vecinos Ventilla-Almenara de Tetuán.

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Fuente: El Pais

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