Sociedad

Analizan las armas de «el Ruso» por su relación con otros asesinatos


Norbert Feher, alias «Igor, el Ruso», portaba cuatro pistolas en el momento de su detención. Las dos Beretta que había robado a los guardias civiles asesinados; una Smith & Wesson y otra de una marca que no ha sido revelada aún, según afirman a LA RAZÓN fuentes de la investigación. El laboratorio de Criminalística del Instituto Armado trabaja ya con estas dos últimas armas por si con alguna de ellas o con las dos, se pudiera haber cometido algún otro crimen. Asimismo, a Feher se le han tomado muestras de ADN con las misma finalidad.

A los investigadores les ha llamado la atención las prisas que se ha dado este individuo para mostrar su voluntad de ser entregado a Italia, como si quisiera ocultar algún otro crimen perpetrado en España desde que huyó en abril del país transalpino. Y es que ayer compareció ante la magistrada de Alcañiz (Teruel) después de prestar declaración por videoconferencia ante la jueza de la Audiencia Nacional Carmen Lamela. A esta última le indicó que está en nuestro país desde septiembre, pero se trata sólo de su palabra. La titular del juzgado número 2 de Alcañiz (Teruel) decretó su ingreso en prisión y sin fianza.

Su particular forma de actuar, que incluye matar a cualquier persona que se interponga en su camino, ha hecho que los investigadores repasen los últimos acontecimientos con este agravante que se han dado en España (crímenes cometidos sin que quede claro el móvil del autor o autores, que aún se desconocen). Entre ellos el asesinato de Paula Mas y Marc Hernández en el pantano de Susqueda (Gerona), en una zona forestal. Es cierto que los hechos ocurrieron antes de septiembre, fecha de entrada, según la versión del presunto asesino en nuestro país, lo que no vale nada como elemento investigador. No se trata nada más que una hipótesis (es verdad que se ha hablado de varios autores de este doble crimen) pero un sujeto como Feher, con el entrenamiento que tiene, pudo hacerlo en solitario.

A este respecto, las fuentes consultadas ven como conveniente que Mossos D’Esquadra y Guardia Civil intercambien datos sobre lo ocurrido en agosto en Susqueda y esta semana en Teruel, por si pudiera haber algún tipo de pista que llevara a enlazar ambas actuaciones delictivas.

La facilidad con la Feher aprieta el gatillo, de la que tenían pruebas fehacientes en Italia (entre ellas el asesinato de un guarda forestal) y ahora en España, deben responder a algún tipo de pauta de comportamiento en el que el individuo no da ningún valor a la vida de los demás. Si alguien se interpone en su camino y dispone de medios para ello, lo mata sin más. El posible entrenamiento militar que pudiera haber recibido no está concebido para actuaciones de este tipo salvo en situaciones de combate y en el seno de unidades organizadas. Desde que huyó en abril de Italia, su destino es un misterio pero todo parece indicar que se dirigió a España.




Fuente:La razón

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