Venía Alemania en medio de un mar de dudas, de líos y de polémicas. Llegaba Holanda como un trueno, con una nueva generación de futbolistas que ha devuelto la ilusión a un fútbol creativo y fascinante. Se cruzaban los caminos en Ámsterdam, en el tercer aniversario del fallecimiento de Johan Cruyff y en el estadio que lleva su nombre. Todo estaba preparado para una fiesta oranje.

Pero nunca hay que dar por enterrada a la selección alemana, aunque hubiera ganado sólo dos de sus ocho anteriores encuentros (amistosos ante Perú y Rusia) y pese a que en la Liga de Naciones Holanda le hubiera sacado los colores con un 3-0 rotundo en octubre. Lo demostró Alemania en una primera mitad soberbia y lo rubricó la Mannschaft en el último minuto tras un gol de Schulz. El equipo de los Países Bajos había nivelado un 0-2 para dar todavía más lustre a un partido brillante y con un fútbol de gran calibre pero los alemanes tuvieron la última palabra






Schulz aprovechó una asistencia de Reus para conseguir el tanto de la victoria

Necesitaba un golpe encima de la mesa para reaccionar el equipo de Joachim Löw, discutido desde el fiasco en el Mundial. Buscaba seguir en la buena línea el conjunto de Ronald Koeman. Para intentar renacer de sus cenizas el seleccionador alemán dispuso un once con nueve futbolistas de 25 o menos años (Kroos y Neuer eran la excepción), colocó a tres centrales y decidió que formaran la dupla atacante Sané y Gnabry. El futbolista del City y el del Bayern se entendieron a las mil maravillas en el primer tiempo, se movieron como los ángeles y descolocaron al consolidado Van Dijk y al deseado De Ligt, que fueron de cráneo desde el principio.

Ya a los dos minutos se vio obligado el azulgrana Cillessen a realizar una parada sensacional tras remate de Gnabry, bien habilitado por Sané. El inicio de partido no podía ser más prometedor para Alemania, que se avanzó en el minuto 14 (número mítico para Holanda). Schuzl centró desde la izquierda y Sané controló y se aprovechó de un resbalón de De Ligt para batir a Cillessen.


Holanda, con Cillessen y De Jong en el once, había nivelado un 0-2 pero se vio sorprendida al final

El 0-1 no hundió a Holanda, que comenzó a carburar con unos minutos de fútbol control de De Jong. Los de Koeman gritaron presente y fabricaron dos ocasiones magníficas para empatar. Sin embargo, se encontraron con la respuesta aún más sensacional de Neuer, que desvió dos remates que transportaban aroma de gol del delantero del Fulham Babel. El veterano guardameta alemán se reivindicaba así ante sus críticos, que reclaman que la renovación de la selección llegue a la portería y Ter Stegen, otra vez en el banquillo, sea ya el titular.





Tras esos dos chispazos holandeses Alemania se hizo de nuevo con el tempo del encuentro y más lo haría al marcar su segundo gol. Y no un gol cualquiera. Gnabry tiró una diagonal hacia la izquierda, controló y se fue escorando hacia la derecha. Van Dijk intentó taponarle y aguantó sus amagos pero el extremo se sacó de la chistera un chut con efecto maravilloso (34). Holanda estaba en la lona y Sané bordeó el tercero pero Cillessen desbarató su disparo.

Aquello tenía mala pinta para los oranje pero el partido dio un viraje sólo arrancar la reanudación, coincidiendo con la entrada de Bergwijn, más ligero, por Babel. Holanda recortó diferencias en una segunda jugada tras un córner. El centro medido de Depay merecía que alguien lo rematara a gol y De Ligt lo cabeceó a la red (46). Esta Alemania sufre a balón parado, Holanda husmeó el tembleque y se lanzó a tumba abierta. Insistió e insistió para empatar y lo consiguió. Depay, mucho mejor que en los partidos del Olympique de Lyon contra el Barça, embocó con un chut raso tras dejada de Wijnaldum (64).

El guión era imprevisible y repleto de emoción aunque la coyuntura favorecía ahora a Holanda, con Koeman transmitiendo energía y un Löw mucho más sombrío. No era para menos pues su equipo se estaba viniendo abajo. Pero aquello no había terminado y en el minuto 89 Reus, que acababa de saltar al césped, le dio una asistencia de oro a Schulz. El lateral izquierdo del Hoffenheim, con la derecha, metió el tanto de la victoria germana. Alemania siempre vuelve.






Ficha técnica

Holanda, 2 – Alemania, 3

Holanda: Jasper Cillessen; Daley Blind, Matthijs de Ligt, Virgil Van Dijk, Denzel Dumfries; Frenkie de Jong, Marten de Roon, Georginio Wijnaldum; Ryan Babel, Memphis Depay, Quincy Promes. Entrenador: Ronald Koeman.

Alemania: Manuel Neuer; Antonio Rüdiger, Matthias Ginter, Niklas Süle; Nico Schulz, Joshua Kimmich, Toni Kroos, Leon Goretzka (m. 70, Gündogan), Thilo Kehrer; Leroy Sané, Serge Gnabry (m. 88, Reus). Entrenador: Joachim Löw.

Goles: 0-1, m. 15: Leroy Sané. 0-2, m. 34: Serge Gnabry. 1-2, m. 48: Matthijs de Ligt. 2-2, m. 63: Memphis Depay. 2-3, m. 90: Nico Schulz.

Árbitro: Jesús Gil Manzano (ESP). Mostró tarjeta amarilla a Daley Blind por Holanda.

Incidencias: Encuentro correspondiente al Grupo C de la fase de clasificación de la Eurocopa 2020 disputado en el estadio Johan Cruyff Arena, en Ámsterdam, ante unos 54.000 espectadores.








Fuente: LA Vanguardia

A %d blogueros les gusta esto: