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Alemania reclama a Bruselas que tome medidas contra EE UU por sus sanciones a Rusia | Internacional


En un tono poco diplomático y que amenaza con desatar nuevas tormentas en las relaciones entre Alemania y Estados Unidos, la ministra de Economía alemana, la socialdemócrata, Brigitte Zypries, calificó este lunes como “ilegal” el nuevo paquete de sanciones aprobado por la Cámara de Representas y el Senado de EE UU la semana pasada. Zypries reclamó además a la Unión Europea que tome medidas contra EE UU si el presidente Donald Trump —que, además, tendrá poder limitado para retirar estas sanciones, según la norma aprobada— las ratifica finalmente. Las sanciones tienen como objetivo castigar la intervención de Rusia en las elecciones estadounidenses del pasado noviembre y su papel en Siria y Ucrania, pero también afectan a Europa, fundamentalmente a los intereses europeos relacionados con los gasoductos que llevan gas a los países del a UE a través del Báltico o desde el Cáucaso.

La semana pasada, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ya criticó duramente las sanciones de EE UU y afirmó que Bruselas estaba lista para actuar “en cuestión de días”. De hecho, como adelantó EL PAÍS, si en el procedimiento legislativo estadounidense no se limitan las sanciones y terminan afectando a los intereses europeos la Comisión podría terminar por acudir a la Organización Mundial del Comercio (OMC) para bloquear los efectos sobre las empresas europeas.  

Según la ministra alemana, esas nuevas sanciones de EE UU contra Rusia, que podrían dañar los intereses de firmas alemanas y de otros países de la UE, violan el derecho internacional y por ello la Comisión Europea debería considerar contramedidas. “Las medidas van en contra del derecho internacional, así de sencillo”, ha dicho la ministra a la cadena de periódicos Funke Mediagruppe. “Por supuesto que no queremos una guerra comercial, pero es importante que la Comisión Europea evalué contramedidas”, añadió la ministra, que apuntó que EE UU ha decidido unilateralmente abandonar la postura común con la UE para aplicar este castigo. El viernes por la noche, la Casa Blanca afirmó que Trump planeaba firmar las sanciones, que antes de consolidarse ya han provocado la reacción de Moscú, que ha ordenado la salida de unos 700 diplomáticos estadounidenses de Rusia.

El Gobierno alemán y la poderosa Confederación de la Industrias Alemana (BDI) temen que las sanciones que ahora debe ratificar el presidente Trump afecten directamente la cooperación de compañías alemanas y europeas con Rusia en el sector energético, en especial en la construcción de gaseoducto Nord Stream II, un proyecto destinado a abastecer de gas ruso a Europa que no obstante también ha despertado tensiones dentro de la UE porque favorece los intereses germanos en detrimento de los países del Este y refuerza el poder de Rusia al suministrar el gas a Berlín. El gaseoducto cruzará el Mar Báltico hasta llegar a la ciudad alemana de Greiswald,

Las sanciones aprobadas no se refieren explícitamente a la construcción del gaseoducto Nord Stream II, pero especifican que Estados Unidos puede imponer sanciones a empresas que inviertan en la construcción de oleoductos para la exportación de energía. El castigo podría ampliarse a las empresas que participan en la construcción del gaseoducto.

“Esto sería una intervención fundamental en nuestro suministro de energía europeo y provocaría un aumento de los precios de la energía y una pérdida de la competitividad de la economía europea”, dijo el presidente del Comité alemán para las relaciones económicas con Europa del Este, Michael Harms, cuando el organismo que preside aprobó un comunicado donde también pedían contramedidas de la Unión Europa. “Naturalmente es lo último que deseamos, pero tenemos que mantener esa opción abierta”, añadió.

La canciller Angela Merkel se ha mantenido en silencio sobre las sanciones. Una postura que ha permitido que el ministro de Asuntos Exteriores, Sigmar Gabriel, se convirtiera en el portavoz oficial del Gobierno en contra de esta medida de EE UU. Cuando la Cámara de Representantes aprobó las sanciones, Gabriel y el canciller de Austria, Christian Kern, emitieron un severo comunicado donde rechazaron con vehemencia el paquete de sanciones y defendieron la política energética común de la UE. “El abastecimiento energético de Europa es una cuestión de Europa y no de Estados Unidos”, señalaba el comunicado firmado el 15 de julio pasado. “¿Quién nos da energía y cómo decidimos? Lo hacemos de acuerdo con las reglas de la apertura y de la competencia en el mercado”.

Cuando el Senado aprobó el paquete de sanciones, el viernes pasado, Gabriel volvió a condenar la política del Gobierno estadounidense. “De ninguna manera aceptaremos las aplicaciones extraterritoriales de las sanciones estadounidenses contra empresas europeas”, dijo el ministro a Spiegel Online. “Una política de sanciones no es un instrumento ni prudente, ni apropiado para la promoción de los intereses nacionales de exportación de la industria de la energía doméstica. Ahora le toca al presidente Trump tomar una decisión”, dijo Gabriel.




Fuente: El país

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