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Albert Pla: “No me siento un cantante político” | Cultura


Llega a la estancia como un niño de mirada huidiza que entra en un nuevo colegio. Viste una camisa de cuadros que parecen escoceses, aunque desearían disimularlo en su pequeñez. Está de promoción, una actividad que le resulta incomprensible. Pero tiene nuevo disco, Miedo, primero en siete años, realizado al alimón con Raül Refree, y un espectáculo multimedia vinculado que se dispone a llevar de gira por toda España, arrancando en Barcelona el jueves, 18 de octubre. Miedo va, claro, sobre el miedo, “algo sobre lo que no había hecho nada”. Como tampoco sobre transatlánticos, ¿no? “No crea, también pienso en ellos y en otras 1.500 ideas, pero a veces salen adelante las que cuadran”, dice evasivamente. Sin embargo, cuando Albert Pla (Sabadell, 1966) mira a los ojos es cuando espeta “cagüen la puta, últimamente siempre me encasillan como cantante político o social, no hay manera de escapar de ello en las entrevistas. Tú hablas de miedo y de asustar a los niños y luego el titular es ‘me cago en el rey”. Aunque se sabe parte del juego no acusa, sólo muestra perplejidad.

La declaración puede dejar así, perplejo, pues a Pla parece seguirle una polémica que a la postre abona con algunas declaraciones. Abunda en el tema: “Si me pregunta sobre política le responderé, pero estoy cansado, todo está demasiado politizado, todo es muy social, y yo no me siento social, no tengo ganas de hablar de eso. Y a medida que hacía estas canciones me daba cuenta de que al tratar temas íntimos, —aunque no hablen de mí, las canciones me las invento porque no son una terapia—, más y más generalizas y a más personas llegas. Cuando hablas de política te separas de la gente, al menos de la que no piensa como tú. No sé, los temas políticos no son lo mío, con ellos siempre te encuentras en un cenagal”. ¿Entonces dice usted la verdad cuando trata sobre sentimientos y miente o finge cuando habla? “Si quiere, ponga eso”. Tal parece que tanto le dé arre que so, aunque no: “Bueno, claro que digo mentiras, y a veces no pienso lo que digo, depende de cómo me haya levantado. Hay gente capaz de mantener una postura eternamente, ser siempre coherente, yo no puedo. Si me aprietan con preguntas puedo acabar diciendo que me cago en Cataluña sólo para que me dejen en paz. Lo que me jode es que la política es tan invasiva que al final parece que no puedes cantar canciones que no hablen de Albert Rivera”.

Parece que no puedes cantar temas que no hablen de Albert Rivera”

Y no es del político naranja de quien habla Miedo, probablemente uno de los mejores discos de Pla tanto por su riqueza sonora, se nota la mano de Refree, como por sus letras. El miedo viste en ellas pieles distintas: miedo a una muñeca que es la amante que se llevará al padre del niño protagonista; miedo a un Ratoncito Pérez que arranca dientes, miedo al parque donde está ese niño tan fuerte que siempre pega, al payaso del circo, a la muerte, muy presente en el disco, desasosiego por la marcha de mamá con el papá de otro niño… puro Pla. ¿Por qué otra vez canciones sobre sentimientos oscuros? Pla abre los ojos como un niño incrédulo, gesticula esquivo, parece decir “no quiero responder a eso”, pero lo hace: “Me pareció un buen punto de partida, y además canciones de amor hay muchas, y para hacer bailar están los artistas verbeneros. Hay mucha gente que hace eso bien, hoy por hoy a mí no me sale”.

El álbum rompe siete años de silencio del artista de Sabadell

Los niños

Así, miedo y niños articulan el nuevo disco de Pla: “¿Los niños? Me encantan, me gusta su universo y yo me siento bastante niño. El año pasado, hice con el payaso Tortell Poltrona más de 50 conciertos para niños, pero nadie se fijó, y eso que a todo el mundo se le llena la boca con los niños. Para mí son solo personas, un público normal”, afirma mientras deposita la mirada en la pared y se frota con las manos las perneras del pantalón. “Al fin y al cabo”, prosigue, “todo es una fantasía: los miedos, la historia, los países, la educación, tu reloj, los anillos, fantasías que pensamos son reales”. ¿Por eso le cuesta explicarse en entrevistas? “Claro, todo es un ritual, las entrevistas y salir al escenario”. El adulto con aspecto de niño incómodo bajo la mirada del profesor se relaja, se acaba la enésima entrevista. Igual todo es verdad, igual todo es mentira. ¿Qué sería de este mundo si solo reinase la certidumbre? Lástima no habérselo preguntado a Albert Pla.




Fuente: El país

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