El barcelonismo está preocupado por Leo Messi. Es lógico. Es el número uno y el jugador que ha marcado el mundo del fútbol en la última década. Mucho más si lo que viene de forma más inmediata es un clásico con el Real Madrid acechando y habiendo superado su funesto inicio competitivo. Jugar sin Messi todavía aterroriza a los aficionados blaugrana. Y se entiende. Messi nunca tendrá sustituto. Es un futbolista único. Pero ahora el que no tiene quien le supla es Jordi Alba, el lateral izquierdo. Fichar a otro Messi es imposible, pero cubrir las ausencias de Alba sí era posible. Y el Barça no lo ha hecho.

El equipo técnico de Abidal ha sido capaz de traer a un central que no jugaba en el Valencia cedido como Murillo y a un joven prometedor defensa francés del Toulouse, Todibo, junto a un veterano delantero centro como Boateng, pero ha dejado en el aire quién será el sustituto de Alba, cuando no pueda jugar o haya que reducirle minutos para que esté a tope. Es posible que Abidal influyera para que el francés Digne fichara por el Everton, donde triunfa, pero en el lateral izquierdo blaugrana, precisamente el puesto de Abidal en su época de jugador, falta alguien que se acerque al rendimiento de Alba. Se probó con Miranda, un buen jugador de la cantera, pero todavía falto de un punto de maduración.

Poner allí a Sergi Roberto no fue una buena idea, como se demostró ante el Valencia. Tampoco lo fue en su día colocar a Vermaelen. La mejor solución de las utilizadas hasta ahora ha sido la de cambiar de banda a Semedo. Y en un futuro, seguramente, sería colocar en ese lugar a Umtiti, pero Abidal no le ha dado a Valverde un sustituto de calidad contrastada para que cuando no juegue Alba, Messi no se sienta solo.

El barcelonismo, sin embargo, no está preocupado por Alba y sí por Messi, aunque el error en la dirección técnica haya sido no traer a un buen suplente del lateral izquierdo. Leo combina estupendamente con Alba y el equipo se siente reforzado con la aportación del lateral en su aspecto ofensivo. La rapidez e inteligencia de Alba como carrilero o extremo es notable. La parte defensiva no es su mejor virtud, pero su velocidad permite desbaratar el peligro de los adversarios en las transiciones.

Los rivales del Barça acostumbran a atacar por los laterales. Saben que son la parte más débil en defensa, no así en ataque, donde cumplen de forma excelente. Pero si se tiene a Messi todo el mundo descansa mejor. Ahora se debate si debería estar o no ante el Madrid de la Copa. Lo mejor sería que descansara. Sin él esta temporada ya ganaron 5-1 al Madrid en el Camp Nou, aunque los blancos estaban en otro estadio de juego y aunque parecen haber superado su etapa oscura, ellos querrían sin duda que no jugara Messi.




Fuente: LA Vanguardia

A %d blogueros les gusta esto: