Moda

‘Afterwork’ barroco | ICON | EL PAÍS


El mundo de la música clásica suele debatirse entre la ortodoxia y la imaginación. Y en esa pugna no hay nada tan peligroso como los extremos. Si un intérprete se pasa de academicista, el resultado puede ser frío, impersonal como el sonido de un archivo midi. Si se excede por el lado contrario, el de la independencia, corre el riesgo de que nadie, salvo él mismo, se entere de lo que está escuchando. Por eso el equilibrio entre ambas tendencias es tan valioso, y tan raro. La naturalidad con rigor, o el rigor con naturalidad, habita un terreno fronterizo y poco poblado, que es el mismo en el que se mueven los hermanos Aarón, Pablo y Daniel Zapico, fundadores de Forma Antiqua, uno de los casos de éxito más singulares (e indiscutibles) de la escena española.

Forma Antiqva actúa en el Café Comercial el próximo 11 de diciembre como parte del festival The London Music N1ghts, con entradas ya a la venta.

“El pulso de la música barroca es muy natural, no es nada forzado, y la articulación es la de un corazón”, confesaba a El País en 2012 Aarón Zapico, clavecinista y director de la formación. Por aquel entonces estos tres asturianos vivían el boom que supuso en el ámbito de la música antigua (término bajo el que cabe toda la música anterior al clasicismo, desde el gregoriano hasta las zarabandas barrocas) su grabación Concerto Zapico (2010), una insólita aventura discográfica que intentaba devolver a las danzas barrocas hispánicas la energía, la furia y el carácter que les habían hurtado los intérpretes de los últimos tres siglos.

En aquel disco, y en los conciertos que siguieron, los zapico, tres jóvenes que se vestían y actuaban como tales, tocaban (y tocan) de un modo orgánico, acompasando cada línea de pentagrama a la respiración del resto, interactuando y comunicándose entre ellos como los componentes de una banda de jazz. El efecto fue instantáneo en un círculo, el de la música antigua, más receptivo a la innovación y la flexibilidad que otros ámbitos de la clásica. Y la carrera de los Zapico despegó sin pausa.

Desde entonces, Forma Antiqva ha grabado otros cuatro álbumes para Winter & Winter, su sello habitual, ha cosechado premios y se ha atrevido con compositores como Vivaldi, Steffani, Handel y también el contemporáneo Ernst Reijseger. Su fuerte sigue siendo un directo capaz de encaminar la atención del público a los intrincados laberintos de la música barroca. Su propuesta funciona a la perfección en grandes espacios, pero deslumbra y engancha en las distancias cortas, y por eso su próxima cita con el público, el 11 de diciembre a las 19:30h, adopta un formato que recupera el origen de la música de cámara: un concierto en el Café Comercial integrado en el ciclo The London Music N1ghts, con el que la ginebra The London Nº1 acerca la música clásica a un contexto más relajado y flexible, abierto al público con entradas ya a la venta. Basado en el repertorio ibérico italiano de los siglos XVII y XVIII para clave, guitarra barroca y tiorba, es una forma perfecta de descubrir la música de cámara en el contexto en que nació: entre amigos, sin esmoquin ni excesivas formalidades, con una copa (de The London Nº1) o una cena. Sin duda, una forma de recordar, parafraseando al artista Maurizio Nannucci, que toda forma de arte fue contemporánea en el momento de su creación. Y también fue, añadimos nosotros, una forma de disfrute.

Puedes seguir ICON en Facebook, Twitter, Instagram,o suscribirte aquí a la Newsletter.




Fuente: El país

Comentar

Click here to post a comment