Santiago Abascal considera que el resultado obtenido por su partido en las elecciones de ayer es “una proeza” y “una gesta”. “Hace solo seis meses, se hablaba de si Vox lograría o no representación en el Congreso y ahora tenemos 24 escaños”, ha subrayado el líder de la formación de ultraderecha en una entrevista que ha concedido a Ana Rosa Quintana en Telecinco.

Esa “proeza” tiene sin embargo un sabor agridulce, porque Vox había alimentado la idea en los últimos días de campaña de que su representación iba a ser mucho mayor. Abascal no se ha mostrado triunfalista, pero tampoco ha querido reconocer que su expectativas electorales eran superiores a los resultados finales.





“No tenía expectativas, no he hecho porras, no sabía qué iba a pasar”, ha afirmado, aunque ha recurrido también a un discurso victimista, que ya asomó en su intervención de la noche electoral: “El mensaje de Vox ha sido distorsionado, es un partido hostigado y sin medios económicos”, ha señalado.

Vox optó por hacer la campaña en contra de la mayoría de los medios de comunicación. Abascal ha hecho cierta autocrítica sobre esa decisión y ha reconocido que su equipo ha “minusvalorado la capacidad de los medios de crear opinión pública, pensábamos que con las redes nuestro mensaje llegaría con más claridad de lo que lo ha hecho”.

Además, el líder de Vox cree que le ha “perjudicado” no participar en el debate a cinco, que Atresmedia preveía emitir el 23 de abril y del que Abascal fue excluido tras una decisión de la Junta Electoral Central. “Podríamos haber hecho un buen papel en ese debate”, ha indicado, pese a que su entorno dio por hecho tras la exclusión que Abascal salía beneficiado de no acudir al encuentro.

Los resultados de anoche muestran que Vox se ha nutrido del voto de los desencantados del PP, que ha caído de los 137 escaños que tenía en la anterior legislatura a solo 66 diputados. No obstante, Abascal ha insistido en que su partido es “transversal” y en que “no es ni de derechas ni de izquierdas”. “No somos extremistas ni fanáticos ni ultras, somos un partido de sentido común”, ha añadido.





Ahora, los 24 diputados de Vox se proponen llevar ese “sentido común” al Congreso para “defender la unidad de España, criticar las autonomías, exigir la intervención de Catalunya y pedir libertad para hablar de nuestra historia”. También pondrán sobre la mesa otras cuestiones como la inmigración o la derogación de la ley de violencia de género.

Pero Abascal ha dejado muy claro que la cuestión catalana será uno de sus temas estrella, porque “España no es plurinacional, es una sola nación y ninguna mayoría habilita para hacer un referéndum”. También ha señalado que Vox, aunque sabe que no hay mayoría para eso, quiere “reformar el Estado de las autonomías en uno unitario con un solo Parlamento”.








Fuente: LA Vanguardia

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