Casi 50 días después, los diputados de la Asamblea volvieron a reunirse ayer en un pleno. Tanto tiempo había pasado desde el 19 de diciembre, última cita del conjunto de la Cámara, que hubo quien le dio la bienvenida a la primavera en pleno febrero. “Gracias por tener la oportunidad de volver a la casa de la democracia en este nuevo periodo de sesiones primaveral”, dijo Manuel Giménez, el consejero de Economía. Hasta cinco nuevos diputados prometieron sus cargos, porque tantas semanas dan para muchos cambios. Y así se celebró el undécimo pleno ordinario desde mayo en la Asamblea, donde enero, julio y agosto son inhábiles.

El reglamento de la Cámara, reformado el año pasado, establece ese calendario, que puede ser alterado con la convocatoria de plenos extraordinarios (en esta ocasión, no se ha hecho). El propio estatuto de Autonomía, en su artículo 14, especifica que “los períodos ordinarios de sesiones serán dos al año: el primero de septiembre a diciembre y el segundo de febrero a junio”. Como consecuencia, hay una decena de Parlamentos regionales en los que se trabaja más que en el de Madrid, porque sus normas recogen periodos de sesiones más amplios: usan julio, o enero.

Esa comparativa provoca fricciones en la Cámara, donde los nuevos partidos parecen más propensos que los tradicionales a cambiar un calendario que todos los diputados dicen aprovechar para trabajar en iniciativas, preparar propuestas, y reunirse con representantes de la sociedad civil.

EL PAÍS ha pedido su opinión a los portavoces de los seis partidos con representación en la Asamblea de Madrid, que han respondido a estas cuatro preguntas. 

1. ¿Entiende que sorprenda que los diputados con exclusividad cobren un salario base de más de 3.503,46 euros brutos al mes y no tengan plenos en julio, agosto y enero?

2. ¿Apoyaría impedir estos periodos de parón?

3. ¿Qué actividad política ha desarrollado en estas vacaciones parlamentarias?

4. Si no fuera diputado, ¿con qué adjetivo describiría los 50 días transcurridos entre el último pleno y el de ayer?

ÁNGEL GABILONDO (PSOE) | «Demasiado tiempo»

1. Tal vez sea demasiado tiempo sin plenos, pero no son periodos de inactividad.
2. Si los grupos decidieran modificar los periodos inhábiles, el socialista no se opondrá.
3. En periodo inhábil se realizan trabajos de campo; se preparan iniciativas; se elaboran intervenciones; se acude a eventos institucionales; se participa en jornadas sectoriales y/o se visitan territorios. El pasado verano tuve 10 días de descanso en Cádiz y en Navidad pasé un fin de semana en Granada. El resto del tiempo lo ocupé en esas actividades.
4. Los periodos inhábiles no son periodos de inactividad.

CÉSAR ZAFRA (Cs) | «Es solo una parte del trabajo»

1. Plenos y comisiones son solo una parte del trabajo.
2. Fue una de las propuestas en la reforma del actual reglamento, pero al final no hubo consenso.
3. Las iniciativas políticas que se presentarán a lo largo de este periodo de sesiones, así como la preparación del año legislativo.
4. Un periodo en el que no hay plenos.

ROCÍO MONASTERIO (Vox) | «Entendemos el enfado»

1. Claro que entendemos el enfado de los ciudadanos. Los diputados de Vox hemos trabajado también en esos meses, pero creemos que deberían ser hábiles enero y julio.
2. Claro que sí.
3. Hemos estudiado los presupuestos, nos hemos entrevistado con proveedores de la Comunidad y preparamos la estrategia para este nuevo periodo de sesiones. Hemos registrado 412 iniciativas sobre educación, despoblación, contratación de servicios públicos… Casi todas las Navidades he estado en Madrid, trabajando.
4. Parón innecesario.

PABLO GÓMEZ PERPINYÀ (MÁS MADRID) | «Días perdidos»

1. No creo que tenga mucho sentido que los diputados tengan un parón más largo que el de los niños en verano, pero lo más grave es que hay diputados que están de vacaciones también en las sesiones ordinarias: no hacen nada. Nosotros nos limitamos el salario a tres salarios mínimos.
2. Sí.
3. Me he reunido con diversos colectivos de la sociedad civil. He registrado 28 preguntas de respuesta oral al gobierno, y he participado en la elaboración de una proposición no de ley para instar al Gobierno de la Comunidad a colaborar con el Gobierno de España y otra proposición no de ley contra el veto parental.
4. Si de lo que hablamos es del trabajo parlamentario del gobierno, han sido 50 días perdidos para los madrileños.

JACINTO MORANO (PODEMOS) | «Hastío»

1. Puede sonar marciano que los diputados, con estos sueldos, no trabajen los meses de julio, agosto y enero, pero desde Unidas Podemos creemos que el trabajo de un diputado no se circunscribe solamente a la pura actividad parlamentaria. Nosotros tenemos un tope de tres salarios mínimos.
2. Hemos pedido que se acorten los parones.
3. Asistir a reuniones con los municipios y círculos de nuestra militancia.
4. Hastío.

Puede sonar marciano que los diputados, con estos sueldos, no trabajen los meses de julio, agosto y enero, pero desde Unidas Podemos creemos que ese es un problema de la concepción de la vieja política: el trabajo de un diputado no se circunscribe solamente a la pura actividad parlamentaria. Aprovechamos los momentos en los que no hay citas parlamentarias para intensificar nuestro contacto con la gente.

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Fuente: El Pais

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