El Real Madrid dejó un mensaje de poderío en la Liga de Campeones y mostró sus credenciales para volver a ser candidato al título en un recital de autoridad, con un doblete de Karim Benzema que acabó sin premio por un grave error de Varane que resucitó al París Saint-Germain (2-2).

Un duelo grandioso se convirtió en cuestión de orgullo. Real Madrid y PSG saltaban al césped clasificados para octavos, pero con la necesidad de reivindicarse de los de Zidane y de demostrar que este año sí son candidatos al éxito los de Tuchel. El duelo fue un regalo para el fútbol que deja a los parisinos con el primer puesto asegurado y a los madridistas relegados al segundo.




Fuente: Agencia Efe

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