Un año mas. La Semana Santa está a la vuelta de la esquina y junto a ella los actos religiosos y las procesiones de la mano de todas esas personas con devoción religiosa y la voluntad de participar activamente en ella.

Son miles de costaleros los que en estos días quieren demostrar su interés llevando los famosos pasos. Esta actividad requiere un esfuerzo físico importante, además de una adecuada y buena condición física, sobre todo para evitar posibles lesiones.

El dolor que se localiza en la zona baja de la espalda, entre el límite inferior de las costillas y la zona glútea, o lo que es lo mismo, la lumbalgia o el lumbago, es una lesión muy frecuente es estas fechas. De hecho, se estima que el 85% de la población va a sufrir al menos un episodio a lo largo de su vida.

Es por eso que desde la Sociedad Española de Reumatología con la campaña de «Ponle nombre al reuma», han querido proporcionar algunos consejos de gran utilidad para todos aquellos que se vean afectados por esta lesión.

LOS CONSEJOS

1. Es de gran importancia mantenerse en un peso corporal adecuado para evitar posibles sobrecargas, sin necesidad de dietas especiales, simplemente baja en calorías.

2. El ejercicio para reforzar la musculatura tanto lumbar como abdominal va a ser de gran ayuda. Destacan actividades como el pilates, tai chi, yoga o aguagym.

3. Está demostrado que los colchones tienen mucho que ver. Aquellos de consistencia firme (no pétrea) proporcionan mayor soporte. Esto supone una disminución del dolor bastante importante.

4. Se aconseja no utilizar tacones altos y, en ocasiones asistir a un estudio podológico para que te puedan diseñar unas plantillas adaptadas a las alteraciones que pueden presentar los pies.

5 y 6. A parte, puede ser de gran ayuda y útil asistir a un fisioterapeuta para: calmarnos el dolor en primer lugar, y dos, ayudarnos a identificar malos hábitos para corregirlos como: apoyar la espalda completamente en los respaldos de asientos. Coger objetos «en alto» con escalera. No levantar objetos pesados. Para recoger cosas del suelo acérquese doblando las rodillas…

7 y 8. En caso de padecer una crisis aguda es recomendable consultar un médico para que determine si procede iniciar un tratamiento con medicamento en primer lugar, y luego: evitar el reposo en cama. Cambiar de postura cada cierto tiempo. Aplicar calor suave y realizar masajes. En resumidas, hacer una vida normal en la medida de lo posible e incorporarte a las actividades cotidianas lo antes posible.

9. Parece mentira, pero el tabaco provoca dolor. Se recomienda no fumar ya que aumenta el riesgo de osteoporosis y el nivel de los «neurotransmisores» del dolor, en la sangre y sobre todo, dejar a un lado las situaciones que originen estrés o ansiedad es también de gran importancia.

10. Por último, en determinadas ocasiones se deberá llevar a cabo sesiones de psicoterapia y/o terapia cognitivo conductual, especialmente cuando el dolor sea de larga duración y conlleve algún grado de discapacidad.




Fuente: La Razón

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